Los acontecimientos de estos días, ahorran explicar en qué mundo vivimos, en el que tenemos desplegados varios miles de hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas, algunos, muy próximos a las zonas en conflicto.
Siendo consciente de que el ritmo con el que se precipitan acontecimientos actuales nos desborda e incapacita para aproximarnos al futuro, leo un brillante ensayo firmado por el TCOL(1) Alberto Modino Iturralde y el profesor François Pérez Ayraul de la Fundacion Rafael del Pino. Valoro estas nuevas generaciones que buscan ejercitar el «músculo de pensar» y que encuentran cobijo en la revista «Ejército»(2), rica en este tipo de colaboraciones.
Presentan Modino y Pérez Ayraul el liderazgo en este siglo XXI , «cuando pensar, precisamente, es relevante». Apuntan una transición del «efecto ajedrez» -modelo clásico del pensamiento estratégico- al «efecto puzle», para un liderazgo que va más allá del clásico; el que se atreve a imaginar, a dudar, a generar entornos colaborativos por toda la escala de mando, desde el error. «Este siglo XXI, definido por rasgos como incierto, volátil, frágil y no lineal, exige cuestionar nuestros marcos mentales, reconocer las presuposiciones que nos ciegan y atrevernos a pensar de forma diferente (no lo que pensamos, sino cómo pensamos)». Al comentar la partida que perdió Gary Kasparov en 1997 contra el supercomputador Deep Blue que combinaba algoritmos con intuiciones humanas, concluyen: «los conflictos del futuro no los ganarán quienes dispongan de los chips mas avanzados, sino aquellos que empleen los nuevos algoritmos para incrementar la eficiencia de sus decisiones humanas». «El liderazgo actual exige conectar con una visión más sistemática y colaborativa; aprovechar la inteligencia del equipo, valorar el error como parte del aprendizaje y dar espacio a la innovación». En el fondo, generar una cultura donde el pensamiento crítico, la humildad y la capacidad de cuestionarse, prevalezcan. La clave radica en aprender a más velocidad que la del entorno. Si el mundo cambia más rápido de lo que aprendemos, nos volveremos irrelevantes, como sostiene José Antonio Marina, cuando vivimos un mundo que parece desmoronarse, agotarse, en tanto emerge otro distinto, aun no bien definido. En este brotar, en este algo distinto e indefinido, tiene un papel fundamental el liderazgo.
Un ejemplo ilustra su teoría. Mina San Jose en el Atacama chileno, agosto de 2010. 33 mineros quedaron atrapados a 700 metros de profundidad. Comienza una «misión imposible» que puso a prueba técnicas no previstas y un liderazgo extraordinario por parte de los ingenieros que intervinieron en el rescate. Un liderazgo que no podía basarse en tener previstas todas las respuestas, según la vieja figura del líder heroico. Líderes que, en momentos de tensión, diesen respuesta a lo desconocido, con humildad, trabajo e integración de esfuerzos. Cuestión de probar, fallar, aprender y volver a intentarlo hasta el éxito. Cientos de personas de diferentes disciplinas -incluso submarinistas de la Armada chilena-trabajaron juntas sin saber exactamente a priori como hacerlo. Y lo lograron a los 69 días. ¿Cómo? «Creando un entorno de alta fricción intelectual y baja fricción social, que permitió que las ideas fluyeran sin temor al juicio o al error».¡Qué diferencia con la Valencia de precipitaciones de 800 litros, en la que se impuso la fricción social y política, sobre la técnica o intelectual.
Estos mismos días, sin intuir el ataque a Irán, en un entorno real, líderes de unidades de Tierra Mar, Aire y Ciberespacio con experiencias sobre el terreno, se reunían «mano a mano» en un Foro de «La Razón» (3) con representantes de empresas del mundo de la Defensa, proveedoras de materiales y servicios. Conjunción Industria- Fuerzas Armadas, cada día más necesaria.
Entre muchas cuestiones-por supuesto, drones- el general Garcia del Barrio con amplísima experiencia en El Líbano exponía al director de sistemas de protección de «Amper» Vicente García, como la industria podía protegerle de las «interferencias deliberadas» del GPS, que, no solo le dejaban sin comunicaciones, sino también sin inhibidores, impresoras e incluso frigoríficos. ¿Necesita localizador GPS, este material?
También el CN(4) Salvador Moreno, con cinco «Atalantas» a bordo, refería el ataque, pasado Suez, a los sistemas de mando de una fragata, que obligó a navegar por el Mediterráneo otra vez con cartas, sextante y brújula. ¿Y si le pasa esto a un petrolero, con menos guardias a bordo y lo estrella contra las rocas?
Un veterano piloto, el TCOL(1) Francisco Holgado, con amplia experiencia en misiones de Policía Aérea en el Báltico, coincidía con Virgilio Garcia CEO de «Novaindef», respecto a que «el mantenimiento es tan determinante como la propia tripulación, en un Eurofighter».
La pluma y la espada. El pensamiento y la acción, en el imprescindible liderazgo del siglo XXI.
1 Teniente Coronel
2 Num.999. Diciembre 2025.
3 Organizado por la agencia Indie con el patrocinio de Amper y TRC.
4 Capitan de Navío.
* Artículo publicado en «La Razón» el jueves 5 de marzo de 2026.