Andreu Buenafuente y Silvia Abril no presentarán finalmente las Campanadas de RTVE la Nochevieja de este 2025. En una publicación en X, el humorista ha hecho un comunicado explicando que «deberá alargar su período de descanso y el parón de su agenda profesional». «La recuperación me llevará un poco más de tiempo, el necesario para volver al 100 % en todos los proyectos profesionales», ha subrayado. «Esto implica que ni él ni Sílvia Abril podrán presentar el 31 de diciembre las Campanadas de TVE», ha señalado la Corporación, que ha agradecido «la comprensión, el cariño y el respeto» y le ha transmitido su «apoyo más sincero».
«No creo que tenga que acelerar una recuperación, tengo que estar bien para hacer lo que me hace feliz. Por consiguiente, no va a ser posible hacer las Campanadas con Sílvia Abril, en este contexto de recuperación. No veo ninguna cosa buena en forzarme para hacer un trabajo un día. Hay que volver bien», ha explicado el presentador. También ha aprovechado el comunicado para dar más detalles sobre su estado de salud. «Tuve un episodio de estrés, algo común en una sociedad acelerada como esta, con trabajos que yo mismo me origino y en los que creo. Hubo un momento en el que ya no pude y mi cuerpo me pidió parar. Y así lo hice», ha aclarado.
«Esto es un poco lento, y si queremos hacerlo bien, va a llevar un poco más de tiempo. No creo que tenga que acelerar una recuperación, tengo que estar bien para hacer lo que me hace feliz. Por consiguiente, no va a ser posible hacer las Campanadas con Sílvia Abril. En este contexto de recuperación, no veo ninguna cosa buena en forzarme para hacer un trabajo un día. Hay que volver bien», ha insistido. Así, Buenafuente no repetirá las campanadas, al menos por este año, y después de presentarlas en La Sexta en 2008 junto a Berto Romero.
Por otra parte, también ha aprovechado su aparición en redes para agradecer todas las muestras de apoyo recibidas durante las últimas semanas. «No es fácil parar una máquina de entretenimiento, pero mi televisión me ha apoyado. También la SER. Y que una compañía para la que trabajas no te haga sentir culpable y no arrugue la nariz, es importantísimo cuando atraviesas una situación así», ha confesado. También ha querido mostrar el lado más positivo de esta situación: «Me recuerdan lo bonito de esta situación. Tengo una edad, y sentirte tan querido es emocionante y bonito. Esto multiplica mi respeto por la profesión», ha dicho.
¡¡arruix!!