Álex Adrover ha concedido una entrevista en la que revela cómo fue su experiencia en Supervivientes 2025 y los cambios que ha experimentado su vida desde entonces. El actor mallorquín, que tuvo que abandonar el concurso de Telecinco tras sufrir una lesión durante una prueba de recompensa, ha compartido detalles sobre su nueva etapa vital en Mallorca junto a su mujer, la actriz Patricia Montero, y sus hijas. Han transcurrido poco más de 12 meses desde aquel 6 de marzo de 2025 en el que Álex Adrover saltaba del helicóptero para iniciar su aventura en los Cayos Cochinos de Honduras.
Tras permanecer casi tres meses en el reality de supervivencia, el intérprete se vio obligado a abandonar la competición por una lesión que hizo inviable su continuidad. Ahora, ya completamente recuperado, el exconcursante se sincera sobre su experiencia en el programa y revela cuáles son sus concursantes favoritos de la nueva edición del formato. El paso por el concurso de supervivencia supuso un punto de inflexión en la vida del matrimonio formado por Adrover y Montero. La pareja decidió dar un giro radical a su vida y trasladarse desde la península hasta la isla balear, donde el actor mallorquín ha encontrado el reencuentro con sus raíces y con un estilo de vida más tranquilo y conectado con la naturaleza.
«Ha cambiado mucho. De hecho, a mi vuelta del concurso la familia decidimos mudarnos a Mallorca, con la necesidad de estar más cerca de la gente que queremos y también más cerca del campo y de la naturaleza», ha explicado Álex Adrover en la entrevista. El exconcursante ha reconocido que la experiencia en Honduras le hizo replantear sus prioridades vitales y tomar decisiones importantes sobre su futuro. «Estar allí me hizo ver muy claramente que, al volver, necesitábamos parar un poco el tiempo y priorizar lo que realmente importa», ha añadido el intérprete.
Para Adrover, participar en Supervivientes fue mucho más que un reality: «Vivir esa experiencia desde dentro es absolutamente único. Es una experiencia vital que te hace replantearte cuáles son tus valores, qué quieres seguir haciendo en la vida y qué personas quieres tener cerca». El actor ha destacado la intensidad del programa, señalando que «allí estás realmente al desnudo, en todos los sentidos». Con la perspectiva que da el paso del tiempo, Adrover no duda en afirmar que «ha sido una de las experiencias más bestias que he vivido en mi vida».
Naturaleza y familia
Uno de los pensamientos recurrentes que Álex Adrover tenía durante su estancia en Honduras era precisamente el deseo de regresar a Mallorca. «Estando en Honduras uno de los pensamientos que más tenía era el deseo de poder parar un poco el tiempo y volver a Mallorca», ha confesado el exconcursante. Cuando compartió esta idea con Patricia Montero, la respuesta fue inmediata: «Cuando se lo comenté a mi mujer, Patricia Montero, la idea le encantó y en pocos meses ya estábamos instalados». El mallorquín ha explicado qué es lo que más valora de su regreso a la isla: «Teníamos ganas de disfrutar de Mallorca y de todo lo que ofrece. Por su gente, por la Tramuntana, por la costa, por el campo, por la comida… Como buen mallorquín, creo que la isla lo tiene todo».
Esta conexión con su tierra natal se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de su nueva etapa vital. La nueva vida de la familia Adrover-Montero en Mallorca transcurre entre la creación de un hogar y la adaptación a un ritmo más pausado. «Con todo el trabajo que seguimos teniendo en la península, todavía tenemos la sensación de que nos seguimos instalando y de que la mudanza aún no está del todo terminada», ha reconocido el actor.
El día a día en el campo mallorquín
Álex Adrover ha descrito cómo es su rutina en la actualidad, centrada en el bienestar de su familia: «Ahora mismo mi día a día pasa mucho por seguir creando hogar. Mi objetivo principal es que las niñas estén lo más cómodas y felices posible en esta nueva etapa». El contacto directo con la naturaleza se ha convertido en una de las grandes satisfacciones del exconcursante. «Para mí es un regalo poder despertarme por la mañana, abrir la puerta de casa y estar en el campo», ha expresado con entusiasmo.
Esta decisión de cambiar de vida ha resultado ser todo un acierto para la familia: «Siento que ha sido una de las decisiones más acertadas que hemos tomado». La casa familiar se ha convertido en un proyecto en el que todos participan activamente: «Seguimos dándole mucho cariño a la casa a la que nos hemos mudado, trabajando en el jardín, en el huerto y en tener los animales lo mejor posible». Las hijas del matrimonio también han vivido positivamente este cambio de residencia: «Las niñas están encantadas en su colegio nuevo y eso también nos da mucha tranquilidad».
¿Cómo afecta Supervivientes a los concursantes?
La experiencia de participar en Supervivientes suele tener un impacto profundo en los concursantes, tal y como ha manifestado Álex Adrover. El aislamiento, las condiciones extremas de supervivencia y la convivencia intensa con otros participantes generan situaciones que muchos exconcursantes describen como transformadoras. La ausencia de comodidades básicas, la escasez de alimento y el agotamiento físico provocan que los participantes se enfrenten a sus límites personales.
Muchos de ellos han reconocido en entrevistas posteriores que el programa les ayudó a replantear sus prioridades vitales, valorar aspectos de su vida cotidiana que antes pasaban desapercibidos y tomar decisiones importantes sobre su futuro. A lo largo de las distintas ediciones de Supervivientes, diversos concursantes han sufrido lesiones de diversa consideración que, en algunos casos, han provocado su abandono del programa. Las pruebas físicas de recompensa e inmunidad, que suelen incluir esfuerzos intensos, saltos, equilibrios y resistencia, conllevan un riesgo de lesión para los participantes.