En España, un hábito cotidiano entre muchos conductores está facilitando un aumento preocupante en la incidencia de robos tanto en vehículos como en hogares. Guardar objetos en la guantera del automóvil, sobre todo las llaves de la casa, se ha convertido en una práctica que puede acarrear consecuencias muy graves para la seguridad personal y de propiedad. Desde principios de este 2025, las cifras oficiales reflejan que más de 33.000 coches han sido sustraídos en el país, según los datos que maneja la Guardia Civil. Estos datos evidencian que cada vez son más frecuentes los casos que involucran no solo la pérdida del vehículo, sino también el acceso no autorizado a la residencia del propietario.
Aunque resulta tentador almacenar documentos importantes, facturas, y especialmente las llaves de la vivienda en la guantera, este comportamiento puede facilitar enormemente el trabajo a los delincuentes. Al acceder al interior del coche, el ladrón obtiene información directa sobre la residencia y el domicilio del propietario, especialmente cuando están juntos los documentos personales y las llaves que abren la puerta a la vivienda.
Este riesgo se amplifica considerablemente cuando el coche queda estacionado durante largos períodos, como sucede durante las vacaciones estivales o viajes prolongados. Los delincuentes saben aprovechar este descuido para actuar con menor riesgo y mayor ventaja estratégica. Tanto la seguridad del vehículo como la seguridad del hogar pueden verse comprometidas por este simple error, que se repite en muchos hogares españoles día tras día.
Consejos para proteger tu coche y hogar de robos
La Guardia Civil hace hincapié en la importancia de no dejar las llaves de la vivienda dentro del vehículo, especialmente en la guantera. De hecho, evitar almacenar cualquier objeto de valor visible en el interior del coche es vital para minimizar la atracción de los delincuentes. Se recomienda también el uso de sistemas de seguridad adicionales, como alarmas, dispositivos antirrobo y cerraduras reforzadas, para multiplicar las barreras que requieren los ladrones para acceder al vehículo. De esta forma, se reduce la probabilidad de robo y aumenta la seguridad general.
En caso de que el robo suceda, es fundamental actuar con rapidez y diligencia. Debe presentarse una denuncia detallada en las fuerzas de seguridad, aportando datos precisos como la matrícula, marca, modelo y color del vehículo. Además, revisar las imágenes de cámaras de seguridad próximas puede ayudar a identificar a los atacantes y facilitar su captura. No menos importante es notificar cuanto antes a la aseguradora, especialmente cuando la póliza cubre el robo, para iniciar trámites de recuperación o compensación. Esta acción no solo protege tus derechos, sino que también contribuye a mantener un historial actualizado para prevenir futuras incidencias.