Cumple gran parte de los requisitos para optar a uno de los nuevos pisos del Instituto Balear de la Vivienda que se construyen en Sant Lluís. Sin embargo, una cuestión administrativa de peso ha supuesto que su solicitud haya sido denegada, según denunció ayer a este diario.
Manuel Valera reside desde hace seis años como okupa en una caseta prefabricada de La Florida, en un solar entre varios edificios de Maó, sin suministros. Padece un cáncer de próstata, acumula seis hernias discales y recibe ayudas de los Servicios Sociales del Ayuntamiento y de Creu Roja para poder vivir dado que la prestación del Estado se queda en unos 500 euros. No es una persona conflictiva ni causa problemas al vecindario.
Varios meses sin empadronar
«Creía que esta vez sí iban a darme un piso pero me lo han denegado», explica, «porque estuve varios meses sin empadronar cuando viví en una casa de Llucmaçanes, en el Camí Vell». Entonces, relata, «no me quisieron hacer un justificante de que estaba viviendo allí y no estuve empadronado por lo que no aparece en el registro del Ayuntamiento».
Para optar a los pisos del Ibavi, el interesado debe acumular, al menos, cinco años ininterrumpidos con empadronamiento en la Isla. Manolillo, como se le conoce, reside en Menorca desde hace dos décadas, pero la interrupción del padrón, hasta que volviera a registrarse hace que no cumpla con la normativa ya que los 5 años que se precisan comienzan a contar desde el momento en que se efectúa el último registro.
Apesadumbrado por la situación que estima injusta, asegura, que «apenas fueron 5 o 6 meses sin padrón, y no me parece normal que vengan de fuera y tengan casa en 4 días y a mi me nieguen la ayuda por esto».
Ja ha sortit sa racistada que es de fora en 4 dies ho tenen,aix fiet meu.