En España, durante la festividad de los Reyes Magos, es habitual que los niños reciban numerosos regalos. Sin embargo, recientes recomendaciones de expertos en psicología infantil alertan sobre los efectos negativos de un exceso de presentes. Según diversos especialistas , recibir demasiados objetos los puede obstaculizar el aprendizaje de la valoración y la gratitud, mientras que un número controlado y bien pensado de regalos favorece su desarrollo integral. La psicóloga Silvia Álava, miembro destacado del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, ha señalado en el medio Europa Press que otorgar muchos juguetes no incrementa la felicidad de los niños ni mejora su experiencia emocional.
Álava advierte que la satisfacción obtenida no está asociada al volumen de regalos, sino a la conexión afectiva y a qué tan significativos resultan para los pequeños. Asimismo, la especialista apunta que los niños no valoran el precio del regalo, sino si realmente desearon ese objeto o experiencia. En este contexto, la experta recomienda a los familiares que elijan con sobriedad, evitando dejarse llevar por el bombardeo comercial y la presión social que caracteriza a estas fechas.
Según Álava, lo fundamental es que los regalos transmitan cariño y no simplemente sean un sustituto material del tiempo y la presencia que los adultos ofrecen a los menores. En línea con estas afirmaciones, María Díaz, psicóloga especializada en Sanitas y experta en desarrollo infantil, recomienda que los niños reciban entre tres y cuatro regalos para que las fiestas se centren en la convivencia familiar y la transmisión de valores como la generosidad y el compartir. Díaz llama la atención sobre el riesgo de fomentar el consumismo y actitudes centradas únicamente en lo material cuando los regalos son abundantes y poco reflexionados.
Para Díaz, el mejor regalo es aquel que se ajusta a la edad, personalidad y necesidades del niño, y que contribuye a su desarrollo físico, cognitivo y emocional. En este sentido, propone un modelo de entrega que contemple siempre tres tipos de obsequios: uno que el niño realmente necesite, otro que desee para su propio disfrute, y un tercero destinado a alguien querido, promoviendo así valores de solidaridad y empatía.
Estas recomendaciones ponen en relieve la necesidad de replantear las tradiciones navideñas, fomentando celebraciones más sustentables en lo material y más ricas en afecto y valores. De esta forma, los regalos de los Reyes Magos pueden convertirse en una oportunidad para educar a las nuevas generaciones en el respeto, la gratitud y el cuidado hacia los demás.
No es lo mismo Silvia Ávila que Silvia Álava.