Cada vez son más las personas que incorporan canela a su taza de café, una mezcla que no solo mejora el sabor sino que presenta diversos efectos positivos para la salud. Esta práctica, sencilla y económica, ha llamado la atención de especialistas y consumidores por igual, quienes destacan su potencial para reducir el consumo de azúcar y ofrecer un extra de beneficios naturales. La clave está en cómo la canela, con sus componentes únicos, complementa al café, aportando un dulzor y aroma que suaviza la tradicional amargura y acidez de esta bebida.
Uno de los motivos principales por los que se recomienda añadir canela al café es su capacidad para modificar el perfil sensorial de la bebida sin necesidad de azúcar o edulcorantes artificiales. La canela, especialmente la variedad de Ceilán, ofrece un dulzor natural y un aroma cálido que contrarresta la acidez y el amargor que suelen acompañar al café. Este efecto permite a muchas personas disminuir significativamente su ingesta de azúcar, lo que contribuye a hábitos alimentarios más saludables y a la prevención de enfermedades metabólicas. Además, para quienes desean evitar los efectos secundarios de edulcorantes procesados, la canela se convierte en una opción natural y agradable que mejora notablemente la experiencia de degustación.
Más allá del sabor, la canela posee compuestos bioactivos como el cinamaldehído, que han sido objeto de diversas investigaciones. Estudios recientes realizados en España y otras regiones sugieren que estos compuestos podrían mejorar la sensibilidad a la insulina, un factor clave en el control de la glucosa en sangre y la prevención de la diabetes tipo 2. También se ha señalado que la canela puede estimular un leve efecto termogénico, es decir, favorecer el aumento del metabolismo basal, aunque sin efectos directos sobre la quema de grasa. En términos prácticos, esto indica que aunque la canela por sí sola no genera pérdida de peso, sí puede apoyar una dieta equilibrada y un estilo de vida activo. Por ello, su consumo junto al café puede considerarse un complemento útil para quienes buscan mejorar su salud metabólica, siempre acompañado de hábitos saludables.
Control de los picos de glucosa tras las comidas
Otra vertiente que ha despertado interés en la combinación de canela y café es su posible capacidad para estabilizar los niveles de glucosa en sangre. Diversos estudios indican que la canela podría ayudar a evitar las elevaciones bruscas de azúcar, un factor importante para personas con riesgo de resistencia a la insulina o diabetes. En particular, el consumo de café con canela después de las comidas podría mitigar los efectos de picos glucémicos, contribuyendo a un mejor control metabólico. No obstante, los especialistas insisten en que esto no sustituye ningún tratamiento médico, sino que se trata de un complemento natural en el marco de una dieta adecuada y bajo supervisión profesional.
Mejora de la digestión y el bienestar gastrointestinal
Tradicionalmente, la canela se ha utilizado para aliviar problemas relacionados con la digestión, tales como gases, hinchazón y molestias estomacales. La incorporación de esta especia al café puede hacer que la bebida resulte más tolerable para personas con un estómago sensible o que sufren de digestiones lentas. La combinación, por tanto, no solo enriquece el sabor, sino que también aporta beneficios a nivel digestivo, ayudando a reducir las molestias y promover un tránsito gastrointestinal saludable. En España, este aspecto es valorado especialmente en el contexto de hábitos modernos donde el café representa una parte esencial del día a día.
Aportación antioxidante para una mejor salud cardiovascular
Tanto el café como la canela son fuentes importantes de antioxidantes, compuestos que juegan un papel fundamental en la protección frente al estrés oxidativo causado por radicales libres. Este beneficio es esencial para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento prematuro de tejidos. En concreto, la combinación de estas dos bebidas puede potenciar la cantidad y diversidad de antioxidantes consumidos, contribuyendo así a mejorar la salud del corazón y los vasos sanguíneos, según diversos expertos en nutrición y salud pública de España.
Cómo preparar y dosis recomendadas
Para disfrutar de todos estos beneficios, los expertos aconsejan añadir aproximadamente un cuarto de cucharadita de canela en polvo por taza de café. La variedad preferida es la canela de Ceilán debido a su menor contenido de cumarina, una sustancia que en altas dosis puede resultar tóxica para el hígado. La canela puede incorporarse de varias formas: espolvoreada sobre el café ya hecho, mezclada con el café molido antes de su preparación o incluso en bebidas como café con leche o alternativas vegetales. Estas formas no solo facilitan su consumo, sino que mantienen e incluso potencian el sabor y los efectos beneficiosos.
Precauciones y recomendaciones finales
Aunque la canela está considerada segura para el consumo diario moderado, es fundamental evitar el exceso, especialmente con la canela cassia, que posee mayores niveles de cumarina. Se recomienda no superar la dosis indicada para prevenir posibles irritaciones o efectos adversos. Asimismo, mujeres embarazadas, personas con trastornos hemorrágicos o que toman anticoagulantes deben consultar a un especialista antes de incluir esta mezcla en su dieta habitual. Es importante recordar que no existen productos milagrosos, y que el consumo de café con canela debe formar parte de un estilo de vida saludable y equilibrado.