Un mensaje reciente difundido por la Policía Nacional ha generado un importante debate sobre las prácticas educativas que emplean muchos padres para corregir el comportamiento de sus hijos. La advertencia se centra en una costumbre muy extendida: amenazar a los menores con que agentes uniformados vendrán a llevárselos si no se portan bien.
La campaña de concienciación incluye un vídeo que recrea una llamada telefónica ficticia a una supuesta «Comisaría de Policía de Niños», donde un progenitor solicita que se lleven a sus hijos, Paula y Sergio, de 8 y 6 años respectivamente, porque están peleando. El mensaje concluye con una advertencia clara: «Si amenazáis a los niños con que la policía se los llevará si se portan mal, nos temerán y no acudirán a nosotros cuando se encuentren en peligro».
Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio por construir una relación de confianza entre la infancia y los cuerpos de seguridad, especialmente en un momento en que la protección de menores es una prioridad absoluta en todo el territorio español.
Utilizar a figuras de autoridad como elemento intimidatorio puede tener efectos contraproducentes en el desarrollo emocional de los niños. Cuando los padres recurren a frases como «va a venir la policía y te va a llevar» o «te voy a llamar al guardia», están generando una asociación negativa entre los menores y quienes deberían ser sus protectores.
Esta práctica, aunque aparentemente inofensiva y efectiva a corto plazo para detener una rabieta o una pelea entre hermanos, puede crear barreras psicológicas importantes. Los niños que crecen temiendo a los agentes de seguridad tienen menos probabilidades de acudir a ellos en situaciones de verdadero peligro, como cuando se pierden, sufren acoso escolar o son víctimas de cualquier tipo de abuso.
Y otra cosa más. Cuando los agentes del Orden empezaron a utilizar y normalizar el calificativo "CABALLERO" durante una detención, para dirigirse a un criminal, un delincuente, un maleante, o un borracho agresivo, desde ese instante ustedes han perdido completamente la batalla.