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La solución definitiva contra la procesionaria que arrasa en los pinares

Un innovador tratamiento protege los árboles desde su interior y elimina la plaga sin riesgos para el entorno

Nido de procesionaria en un pino | Foto: Josep Bagur Gomila

| Palma |

Los pinares enfrentan cada año una batalla silenciosa contra uno de sus enemigos más persistentes. La procesionaria del pino se ha convertido en una amenaza recurrente que no solo afecta a los árboles, sino que representa un peligro real para personas y mascotas. Las reacciones alérgicas graves en humanos y los casos fatales en animales domésticos han llevado a propietarios de fincas y particulares a buscar soluciones efectivas.

En regiones como Mallorca, donde la abundancia de pinares favorece la proliferación de esta plaga, los especialistas han identificado un método que destaca por su eficacia y precisión. Se trata de un sistema que actúa desde el interior del árbol, transformándolo en una barrera natural contra las voraces orugas que cada primavera descienden en procesión.

La endoterapia se presenta como la alternativa más recomendada para particulares que desean proteger sus pinos sin recurrir a fumigaciones masivas o tratamientos externos que pueden afectar al ecosistema circundante. Este procedimiento aprovecha el propio sistema vascular del árbol para distribuir sustancias protectoras por toda su estructura.

Funcionamiento del sistema endoterapéutico

El principio básico de este tratamiento consiste en inyectar químicos fitosanitarios directamente en el tronco del pino, utilizando su red de conductos naturales como vía de distribución. Desde las raíces hasta las acículas más altas, el producto se extiende por todo el organismo vegetal, creando una defensa integral.

Pedro Villalta, técnico superior en salud ambiental y responsable técnico de IC Serveis, explica el mecanismo letal para la plaga: "Cuando las mariposas depositan sus huevos en las copas y estos eclosionan, las larvas emergen con un apetito voraz". El primer alimento que encuentran son precisamente las hojas del pino tratado, lo que desencadena su muerte inmediata por envenenamiento.

Este método se conoce como "ataque diana" debido a su precisión, ya que solo afecta a los insectos que se alimentan del árbol, sin dispersar productos químicos en el ambiente. La selectividad del tratamiento lo convierte en una opción especialmente valorada en espacios donde conviven personas, animales domésticos y fauna silvestre.

Técnicas de aplicación disponibles

Existen fundamentalmente dos sistemas para realizar la endoterapia en pinos afectados por procesionaria. Cada uno presenta características específicas en cuanto a coste, complejidad y impacto sobre el árbol.

El método más utilizado emplea taladro percutor para crear perforaciones en el tronco. En estos orificios se insertan tacos anti-retorno con silicona en su interior, diseñados para evitar que el líquido inyectado escape. Una aguja atraviesa el taco, la silicona se dilata permitiendo la entrada del producto y, al retirar la aguja, vuelve a contraerse sellando la perforación. Esta técnica destaca por su sencillez y bajo coste económico.

La segunda modalidad utiliza agujas especializadas que se introducen mediante un sistema de émbolo. Golpeando la aguja se consigue su penetración en la madera, después se retira el mecanismo de golpeo y se acopla un dosificador para administrar el químico. Aunque este procedimiento resulta más costoso y menos frecuente en la actualidad, presenta ventajas ecológicas significativas.

"A nivel ecológico es el que menos daños causa al árbol", señala Villalta, debido a que el diámetro reducido de la aguja minimiza la herida en el tronco y reduce las posibilidades de entrada de bacterias patógenas. No obstante, presenta inconvenientes prácticos: tras un tiempo determinado es necesario retirar la aguja inicial, con riesgo de rotura o pérdida de líquido durante la extracción.

1 comentario

user Yo ahí lo dejo... | Hace 7 horas

Dice que es un tratamiento económico. Me cuesta creerlo...

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