La Guardia Civil ha emitido una advertencia sobre una nueva modalidad de estafa conocida como el 'timo del asfalto', que está afectando principalmente a comunidades de vecinos y pequeños negocios en toda España. Los delincuentes se presentan sin previo aviso en viviendas, comercios o aparcamientos comunitarios ofreciendo trabajos de pavimentación y reparación de superficies a precios muy por debajo del mercado. El modus operandi de estos estafadores se basa en la presión temporal y la aparente oportunidad única que presentan a sus víctimas.
El Instituto Armado ha difundido un vídeo informativo a través de sus redes sociales, especialmente en TikTok, donde una agente explica detalladamente cómo funciona esta estafa y qué medidas preventivas deben adoptar los ciudadanos. Según detalla la portavoz, los delincuentes argumentan que disponen de material sobrante de una obra reciente y que, para no desperdiciarlo, pueden realizar el trabajo de forma rápida y económica. Esta supuesta urgencia busca que las víctimas tomen decisiones precipitadas sin tiempo para reflexionar o consultar con profesionales legítimos.
La estrategia de los estafadores se centra en generar una sensación de inmediatez y exclusividad. Presentan la oferta como única y limitada en el tiempo, lo que provoca que muchas personas, ante el temor de perder una oportunidad aparentemente ventajosa, accedan a contratar los servicios sin las debidas comprobaciones previas. Una vez que logran convencer a sus víctimas, los delincuentes solicitan un adelanto económico significativo y, en muchos casos, desaparecen sin realizar trabajo alguno. En los casos donde los estafadores sí ejecutan el trabajo prometido, el resultado suele ser de una calidad extremadamente deficiente debido al uso de materiales inadecuados o de baja calidad.
En el vídeo divulgativo, la agente de la Guardia Civil enumera cuatro consejos fundamentales para evitar caer en esta trampa. «Desconfía de ofertas inesperadas, no tomes decisiones con prisas, nunca pagues por adelantado y verifica que se trata de una empresa legal antes de contratar los servicios», explica la portavoz del cuerpo de seguridad. Estas premisas básicas constituyen la mejor defensa frente a este tipo de fraudes que se aprovechan de la buena fe de los ciudadanos.
La primera recomendación hace hincapié en mantener una actitud crítica ante cualquier oferta comercial no solicitada que llegue directamente al domicilio. Las empresas legítimas no suelen utilizar técnicas de venta ambulante para servicios de construcción o pavimentación, sino que trabajan mediante contratos formales y presupuestos detallados. Respecto a la segunda advertencia, los expertos en seguridad insisten en que cualquier decisión relacionada con obras o reformas debe tomarse con tiempo suficiente para consultar diferentes opciones y comparar precios en el mercado.
Otro consejo, referente a los pagos anticipados, resulta especialmente crucial. Ninguna empresa seria exige el pago total por adelantado antes de comenzar los trabajos. Lo habitual en el sector de la construcción es establecer un calendario de pagos vinculado al avance de la obra, con un porcentaje inicial moderado y el resto distribuido en función de los hitos alcanzados. Finalmente, la verificación de la legalidad de la empresa contratada debe incluir la comprobación de su inscripción en el registro mercantil, la validez de su número de identificación fiscal y la existencia de opiniones o referencias de clientes anteriores.
La documentación fraudulenta presentada por estos grupos incluye nombres comerciales inventados, números de identificación fiscal inexistentes y direcciones ficticias. Esta falsificación de documentos empresariales constituye un delito adicional que agrava la situación legal de los perpetradores. Las víctimas que intentan contactar con la supuesta empresa después de detectar problemas se encuentran con teléfonos desconectados y direcciones inexistentes, quedando completamente desprotegidas y sin posibilidad de reclamar la devolución de su dinero.
Recomendaciones para prevenir el engaño
El timo del asfalto es una modalidad de estafa que se ha extendido por diversos países europeos en los últimos años y que ahora está proliferando en España. Consiste en la oferta fraudulenta de servicios de pavimentación por parte de grupos organizados que se desplazan por diferentes localidades buscando víctimas potenciales. Estos grupos suelen operar con furgonetas o camiones que aparentan contener material de asfaltado, lo que refuerza la credibilidad de su oferta ante los ojos de las víctimas.
La estafa se dirige principalmente a propietarios de viviendas unifamiliares, presidentes de comunidades de vecinos, propietarios de pequeños comercios con zonas de aparcamiento o acceso y administradores de naves industriales. Los estafadores estudian previamente las zonas donde actúan, identificando propiedades con caminos de acceso, entradas o aparcamientos que puedan necesitar reparaciones o mejoras. Su presentación suele ser convincente, vistiendo ropa de trabajo y utilizando un lenguaje técnico que genera confianza.
La Guardia Civil insta a todas las personas que hayan sido víctimas de este fraude a presentar denuncia de forma inmediata. «Y si has sido víctima de esta estafa, comunícalo a la Guardia Civil y denuncia», señala la agente en el vídeo informativo. La denuncia formal es esencial para que las autoridades puedan investigar y localizar a los responsables, además de servir como base para posibles reclamaciones judiciales o ante compañías de seguros.
Para formalizar la denuncia, las víctimas deben recopilar toda la documentación disponible relacionada con la estafa: facturas recibidas, comprobantes de pago, fotografías del trabajo realizado si lo hubo, y cualquier dato de contacto proporcionado por los estafadores. También resulta útil aportar descripciones físicas de las personas que se presentaron, matrículas de vehículos utilizados y cualquier otro detalle que pueda facilitar la identificación de los delincuentes. La denuncia puede presentarse en cualquier cuartel de la Guardia Civil o comisaría de Policía Nacional, así como de forma telemática a través de los portales habilitados por estos cuerpos de seguridad.
Cómo verificar la legitimidad de una empresa de pavimentación
Antes de contratar cualquier servicio de asfaltado o pavimentación, los ciudadanos deben realizar varias comprobaciones básicas. La primera consiste en verificar la existencia legal de la empresa a través del Registro Mercantil Central o consultando su número de identificación fiscal en la página web de la Agencia Tributaria. Las empresas legítimas están debidamente registradas y cumplen con todas sus obligaciones fiscales y laborales. También resulta recomendable solicitar referencias de trabajos anteriores y contactar con antiguos clientes para conocer su grado de satisfacción.
Las plataformas online de valoraciones empresariales pueden ofrecer información valiosa sobre la reputación y trayectoria de la compañía. Además, las empresas serias del sector suelen disponer de seguros de responsabilidad civil que cubren posibles daños o defectos en los trabajos realizados, documentación que no dudarán en mostrar si se les solicita. Los expertos en criminalidad explican que el timo del asfalto presenta varias ventajas para los delincuentes que lo perpetran. En primer lugar, se trata de una estafa relativamente sencilla de ejecutar que no requiere una infraestructura compleja ni grandes inversiones iniciales. Los estafadores únicamente necesitan un vehículo, ropa de trabajo y cierta capacidad de persuasión para convencer a sus víctimas.
Por otro lado, las cantidades obtenidas en cada estafa suelen ser moderadas, generalmente entre 1.000 y 5.000 euros, lo que hace que muchas víctimas renuncien a denunciar por considerar que el proceso judicial no compensa el esfuerzo o por desconocimiento de sus derechos. Esta circunstancia favorece que los delincuentes puedan operar durante períodos prolongados sin ser detectados, acumulando múltiples víctimas en diferentes localidades antes de que las autoridades establezcan un patrón y comiencen las investigaciones.