La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha rechazado que el envío de la fragata 'Cristóbal Colón' a Chipre signifique que España entra en la guerra de Irán y ha dejado claro que se trata de una misión de ayuda y de protección como todas en las que participan los militares españoles en el ámbito de la OTAN o de la Unión Europea (UE).
«Tenemos que tener siempre muy claro los temas, que yo creo que a veces una cosa es iniciar una guerra (...) y otra que cuando hay una situación de evidente ataque a valores, a derechos, a libertades, a vidas humanas, está el derecho a la legítima defensa», ha respondido Robles en declaraciones a TVE a la pregunta de si el envío del barco español a Chipre suponía que España entraba en la guerra.
Robles, además, ha rechazado rotundamente que el envío de la fragata suponga que España va a cooperar con el Ejército norteamericano. «En absoluto», ha dicho.
Ha explicado que la 'Cristóbal Colón' se encontraba ya en el Báltico participando en una maniobra con el grupo naval del portaaviones francés 'Charles de Gaulle en el ámbito de la Alianza Atlántica, que ha decidido dirigirse hacia Chipre.
La misión -ha precisado- iba a finalizar el día 9, pero «han pedido a la fragata española que les acompañe y en vez de terminar en Ferrol en pocos días, vamos a acompañarles en ese tránsito hacia el Mediterráneo oriental», para dar protección a posibles ataques en este momento en la zona de Chipre o ayudar a posibles evacuaciones de ciudadanos.
«Es la continuación de una misión de colaboración y apoyo que se está realizando en este momento en el Báltico», ha recalcado.
La ministra ha desmentido como ya hiciera ayer el Gobierno la afirmación de la Casa Blanca de que España había «acordado cooperar con el ejército estadounidense».
«Ellos saben absolutamente que eso no es así. Es totalmente falso. Entiendo que debe ser una actuación de consumo interno en la que no voy a entrar», ha respondido Robles.
La titular de Defensa ha incidido en que la posición de España en la guerra de Irán es «muy clara», y ha insistido también en que el Gobierno no va a autorizar la utilización de las bases españolas para actuaciones de ataque.
O sea que no van a colaborar pero envían una fragata. La desfachatez y la demagogia oportunista del gobierno del autócrata Sánchez no tiene límites limites.