España enviará la fragata Cristóbal Colón a Chipre en compañía del portaaviones francés Charles de Gaulle y de otros navíos de la Armada griega para dar protección y defensa aérea a ese país, que sufrió un ataque como consecuencia de la guerra de Irán, ha informado el Ministerio de Defensa.
La fragata se incorporó el pasado martes, día 3, al Grupo Naval del Charles de Gaulle para realizar labores de escolta, protección y adiestramiento avanzado en el mar Báltico. Con el despliegue de la fragata, España muestra su compromiso con la defensa de la Unión Europea y su frontera oriental, después de que un dron de fabricación iraní impactara en la base británica de Akrotiri, en la isla mediterránea, ha subrayado Defensa.
La Cristóbal Colón es la fragata de la Armada española tecnológicamente más avanzada y su misión en el Mediterráneo será ofrecer protección y defensa aérea, complementando de esta forma las capacidades de la batería Patriot que España tiene desplegada en Turquía, ha señalado Defensa.
También estará preparada para prestar apoyo a cualquier evacuación de personal civil que pudiera resultar afectado por el conflicto de Irán. El grupo naval se dirigirá al Mediterráneo para llegar a las costas de Creta hacia el martes 10 de marzo. En breve, el buque de aprovisionamiento Cantabria saldrá a la mar para suministrar combustible y prestar apoyo logístico durante el tránsito de los barcos por el golfo de Cádiz.
Agradecimiento
El Gobierno de Chipre agradeció este jueves la disposición de España e Italia a contribuir a la defensa de la isla, tras anunciar ambos países que contribuían a un despliegue naval en la región, declaró el portavoz del Ejecutivo, Konstantinos Letymbiotis. Letymbiotis señaló que el presidente de Chipre, Nikos Jristodulidis, mantuvo una conversación telefónica con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quien expresó la intención de su país de contribuir a las medidas preventivas, y también se comunicó con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, que también transmitió su disposición a aportar medios.
Iran sap perfectament que un dels seus drons o coets no faran cap mal. És facil d interceptar i dificil de que encerti damunt de res. Però ha aconseguit que es desplegui tot una flota de naus antiaèries. Els míssils que disparen aquestes naus son molt eficaços. El problema és que per cada tir que facin els Iranians ens costarà una fortuna en coets per interceptar-ho. Els seus drons costen uns 20.000 € cada un, els nostres coets interceptors costen uns 2-3 milions € cada un. Un mes disparant 2 drons diaris i ens quedam sense reserves antiaèries.