Al menos 66 personas, entre ellas ocho niños, han muerto como consecuencia de las inundaciones que llevan azotando Kenia desde hace semana y media, y en particular su capital, Nairobi, que acumula ya 33 fallecidos, según el último balance oficial publicado este domingo. La Oficina del Inspector General de Policía detalla también que en la región Oriental se han registrado 18 muertos, mientras que la región del Valle del Rift cuenta ya ocho. Por otra parte, las regiones de Nyanza y la Costa han registrado cuatro y dos fallecidos cada una, y la región Central ha informado de un fallecido.
Más de 2.000 familias han acabado desplazadas de sus hogares por unas inundaciones que todavía no han terminado. La Policía ha avisado a la población para que siga buscando refugio ante las nuevas lluvias torrenciales de las próximas horas.