El primer ministro británico, Keir Starmer, confirmó este lunes que el Reino Unido no apoyará el bloqueo estadounidense de Ormuz e insistió en que la prioridad es la reapertura total del estrecho. Todos los esfuerzos diplomáticos y políticos del Reino Unido están centrados en lograr «la apertura total del estrecho», dijo hoy Starmer a Radio 5 de la emisora británica BBC.
El primer ministro explicó que lo que el Reino Unido ha estado haciendo en las últimas semanas es unir a los países para conseguir mantener abierto el estrecho y «no cerrado». «Mientras el estrecho permanezca cerrado o no esté libre para la navegación como debería, el petróleo y el gas no llegarán al mercado. Esto significa que los precios subirán. Esto significa que todos los que nos escuchan se enfrentarán a facturas de energía más altas. Y no quiero que eso suceda», agregó el líder laborista.
Admitió su preocupación por el impacto de la guerra en el coste de vida en el Reino Unido. «El aumento de los costes se debe en gran medida a las acciones de Irán al cerrar, total o parcialmente, el estrecho de Ormuz», declaró. El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció que su país tomará el control del estrecho de Ormuz «con efecto inmediato» después de que las negociaciones con Irán en Pakistán finalizaran sin un acuerdo para su reapertura. Irán ha mantenido cerrada esta vía estratégica, por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial, en represalia por la ofensiva estadounidense e israelí iniciada el 28 de febrero contra la república islámica.
Por su parte China afirmó este lunes que «mantener la seguridad, estabilidad y el flujo en el estrecho de Ormuz sirve a los intereses comunes de la comunidad internacional», después de que el presidente de Estados Unidos anunciara que su país bloqueará esa vía estratégica. El portavoz del Ministerio de Exteriores Guo Jiakun señaló en rueda de prensa que «la raíz de las interrupciones en la navegación en el estrecho radica en el conflicto con Irán» y añadió que «la forma de resolver este problema es lograr un alto el fuego lo antes posible».
Agregó que todas las partes deben «mantener la calma y ejercer la contención» y subrayó que China está dispuesta a «seguir desempeñando un papel positivo y constructivo». Sobre la sugerencia de Trump de que China compre petróleo a Estados Unidos y Venezuela, Guo indicó que China está dispuesta a «trabajar con todas las partes para salvaguardar la seguridad energética global y la estabilidad de las cadenas de producción y suministro», aunque recalcó que «la prioridad debe ser promover el restablecimiento de la paz y la estabilidad en el Golfo y Oriente Medio».