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El motor en Mallorca

Un 600 diferente

Sergio González, junto a su precioso 600 rojo y descapotable. | Juan Montañez

| Palma |

Está claro que el Seat 600 es bien conocido por parte de la mayoría de ciudadanos que pintan canas. Sin duda es un coche que marcó una época en la historia del nuestro país. A lo largo de 50 años fueron comercializando diferentes modelos, desde el primero muy rudimentario, pero efectivo, hasta las última generaciones del D, mucho más sofisticado.

Pero hoy traemos hasta estas páginas un modelo que es especial, y que sin duda es el menos conocido de todos, ya que es un 600 descapotable. Un modelo que en el interior de la Península no abundaba, pues se vendieron más unidades en la zonas costeras. Sergio González, nuestro protagonista, nos muestra este Seat 600 descapotable de finales de 1958, de las primera generaciones. El vehículo tiene una pinta preciosa, aunque según nos cuenta Sergio ha sido gracias a mucho trabajo, pues el vehículo estaba en muy malas condiciones cuando llegó a sus manos en 2012.

Sergio forma un buen equipo junto a su padre, Antonio, y su hermano Carlos; este último ha inculcado la pasión por los clásicos a su padre y a su hermano y entre los tres buscan coches que les gusten y se dedican a restaurarlos. Sergio nos cuenta que es un gran aficionado a la mecánica y no se le da nada mal. De joven estudió un año de mecánica, aunque al final no ha sido su forma de vida, pero sÍ se ha convertido en una gran afición con la que compartir muchas horas con su padre y hermano.

En cuanto al Seat, no es el único que han tenido en la familia, en la actualidad tienen dos, pero han pasado otros por sus manos. La familia González ha encontrado en la restauración una forma agradable y entretenida de estar en familia haciendo algo que les gusta y que les llena. Sobre este vehículo en particular, Sergio recuerda que fueron muchas horas de trabajo, pues estaba en muy malas condiciones y hubo que restaurarlo casi desde el principio, aunque reconoce que al final ha valido la pena, ya que el coche tiene una planta preciosa y además es un modelo muy poco visto porque fue sin duda una de las versiones que menos se fabricó.

El coche circula bastante, entre sus padre, su hermano y él mismo aprovechan para sacarlo de vez en cuando para que todo siga en perfectas condiciones. Se trata de mantenerlo engrasado para que funcione como un reloj. Y mientras disfrutan de este vehículo y de otros que tienen en su pequeña colección siguen buscando otros, pues nunca se sabe cuándo puede salir la oportunidad de encontrar uno que pueda ser restaurado; es la filosofía de esta familia que ha hecho de la restauración de coches una forma de disfrutar en compañía.

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