La trayectoria de Nissan en Europa está estrechamente vinculada al desarrollo de vehículos compactos y urbanos pensados para el gran público. Desde hace décadas, la marca japonesa ha sabido posicionarse con modelos fiables, prácticos y adaptados a las necesidades reales del mercado europeo. El Nissan Micra ha sido uno de los pilares de esa estrategia, convirtiéndose en un nombre histórico dentro del segmento B gracias a su enfoque funcional y a una relación entre producto y precio siempre competitiva.
En los últimos años, Nissan ha vivido una etapa de transformación profunda, especialmente tras consolidar su alianza con Renault. Esta colaboración ha supuesto un cambio estratégico clave, permitiendo compartir plataformas, tecnologías y desarrollos eléctricos. Gracias a esta asociación, Nissan ha podido acelerar su transición hacia la electrificación, optimizar costes y lanzar productos más competitivos sin renunciar a su identidad. El nuevo Micra eléctrico es uno de los ejemplos más claros de esta nueva etapa.
El Nissan Micra eléctrico regresa al mercado completamente renovado y adaptado a los nuevos tiempos. Tras un periodo de ausencia, el modelo abandona definitivamente las mecánicas térmicas y apuesta por una arquitectura eléctrica moderna, pensada para el uso urbano y periurbano. Su lanzamiento coincide con el del Renault 5, con el que comparte numerosos elementos técnicos y conceptuales, marcando una nueva generación de utilitarios eléctricos desarrollados de forma conjunta.
El diseño exterior del Micra mantiene una imagen claramente urbana, con proporciones compactas y un estilo moderno y accesible. Destacan las ópticas de diseño expresivo, los voladizos cortos y una carrocería bien proporcionada que transmite sensación de solidez sin perder ligereza visual. Aunque conserva rasgos propios de Nissan, el parentesco con el Renault 5 es evidente en la arquitectura general y en la base estructural, aunque el Micra opta por una estética menos nostálgica y más discreta, orientada a un público amplio.
La relación con el Renault 5 es todavía más clara en el apartado mecánico. El Micra eléctrico utiliza el mismo conjunto propulsor desarrollado dentro de la alianza, con una batería de 40 kWh y un motor eléctrico de 122 CV. Se trata de una mecánica ya contrastada, pensada para ofrecer un equilibrio acertado entre rendimiento y eficiencia. El par máximo alcanza los 225 Nm, disponible desde el primer instante, lo que se traduce en una respuesta ágil y muy adecuada para la conducción urbana.
Las prestaciones completas confirman ese planteamiento equilibrado. El Micra eléctrico acelera de 0 a 100 km/h en 9,0 segundos, una cifra correcta dentro del segmento, y alcanza una velocidad máxima de 150 km/h, limitada electrónicamente. Estas cifras permiten circular con total solvencia por ciudad, vías rápidas y autopistas, afrontar adelantamientos con seguridad y mantener ritmos estables sin esfuerzo. La autonomía homologada se sitúa en torno a los 300 km WLTP, suficiente para varios días de uso urbano sin necesidad de recarga.
En el apartado de recarga, el Micra admite carga rápida en corriente continua de hasta 80 kW, lo que permite recuperar aproximadamente del 15 al 80 % de la batería en unos 30 minutos. En corriente alterna, acepta hasta 11 kW, facilitando una recarga completa en alrededor de 4 horas con un wallbox doméstico. Estas cifras refuerzan su carácter práctico y funcional, alineado con su enfoque urbano.
En carretera, el comportamiento del Micra eléctrico es equilibrado y fácil de conducir. La suspensión está claramente orientada al confort, filtrando bien las irregularidades del asfalto, mientras que la dirección resulta ligera y precisa, ideal para maniobrar en ciudad. El bajo centro de gravedad, propio de la ubicación de la batería, aporta una buena estabilidad incluso a velocidades más elevadas. No es un coche deportivo, pero sí transmite seguridad y confianza en todo momento.
El interior es uno de los apartados donde más se aprecia la estrecha relación con el Renault 5. La disposición del salpicadero, la instrumentación digital y la pantalla central son prácticamente idénticas, compartiendo diseño, software y filosofía de uso. El entorno es moderno y bien organizado, con una interfaz clara e intuitiva. Los materiales ofrecen una calidad correcta, aunque se aprecia la presencia de plásticos duros en algunas zonas, algo coherente con su posicionamiento de precio.
En términos de equipamiento, el Micra eléctrico está bien resuelto. Incluye conectividad completa, asistentes de conducción, ayudas a la seguridad y sistemas pensados para facilitar el uso diario. No busca un despliegue tecnológico excesivo, sino ofrecer lo necesario para una experiencia cómoda y sencilla. Este planteamiento refuerza su carácter equilibrado y racional, muy en línea con la filosofía histórica del modelo.
La comodidad interior es adecuada para su tamaño. Las plazas delanteras resultan confortables, con una postura de conducción bien lograda, mientras que las traseras permiten viajar correctamente a dos adultos en trayectos cortos o medios. El habitáculo está bien aprovechado y transmite una sensación de espacio razonable para un utilitario eléctrico, algo clave en el uso cotidiano.
El maletero ofrece una capacidad aproximada de 300 litros, una cifra correcta dentro del segmento. Permite transportar compras, equipaje diario o bolsas de viaje sin dificultad. Además, el respaldo trasero abatible amplía las posibilidades de carga cuando es necesario, reforzando la versatilidad del conjunto.
En conjunto, el Nissan Micra eléctrico de 40 kWh es un utilitario coherente, práctico y bien equipado. Destaca por su calidad-precio, por unas prestaciones suficientes y por una base técnica compartida con el Renault 5 que garantiza fiabilidad y eficiencia. No pretende ser rompedor, sino ofrecer una solución racional y contrastada para la movilidad urbana eléctrica. Un regreso sensato de un nombre histórico que se apoya en una alianza sólida para seguir siendo relevante en una nueva era.
Podéis encontrar este nuevo Nissan Micra en el concesionario Nigorra Baleares, situado en el polígon de Son Castelló de Palma.