La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha dicho este martes desconocer si Vox pedirá entrar o no en el Gobierno de Extremadura, pero ha asegurado que no ve a la formación de Santiago Abascal «con muchas ganas» de entrar, porque les ve «muy cómodos fuera, en la oposición».
Así lo ha asegurado en una rueda de prensa en el Congreso, al ser preguntada por las exigencias de Vox y de su líder para apoyar un nuevo Gobierno de María Guardiola en Extremadura y sobre la posibilidad de que pida formar parte de él. Sobre este asunto, ha comentado que no ve a Vox con muchas ganas de entrar en los gobiernos tras recordar que «estaban dentro y decidieron salirse» porque «no les gustaba la gestión». Dicho esto, la dirigente 'popular' ha insistido en que la lectura de las elecciones ha sido muy clara, «quieren un gobierno liderado por el PP», y ha subrayado que de cada cuatro votantes, tres han votado a María Guardiola y uno a Vox.
Argumento que le ha llevado a remarcar que los extremeños le han dado un «severo correctivo» al PSOE y que, por este motivo, tiene que haber un «entendimiento» entre el PP y Vox. «Los extremeños no entenderían otra cosa y los españoles, tampoco», ha aseverado. Sobre la reacción de Pedro Sánchez tras el «triunfo incontestable del PP» en las elecciones, ha dicho que evidencia que el presidente del Gobierno, desde su «búnker», vive en «otra realidad» que le hace ser «incapaz» de leer la «gravedad de la situación».
La dirigente popular ha apuntado que la estrategia del miedo de los socialistas a un pacto con Vox ha hecho que suba el PP y que en sus feudos se hayan convertido en estos comicios en la tercera fuerza política. En este sentido, ha pedido a los socialistas que se «hagan mirar» esa estrategia de «polarización» y de infundir el miedo a la derecha porque «ya no cuela» y «les ha salido al revés», ha apostillado. A la pregunta de si temen el auge de Vox en otras elecciones viendo lo que ha ocurrido en Extremadura, ha comentado que quien debe temerlo es el PSOE porque «su estrategia de polarización alimenta» al partido de Abascal y el PP «no se está viendo diezmado en esta cuestión».
He de reconocer que Vox hizo una magistral jugada, apartándose de los gobiernos del PP, para así convertirse en la oposición a la vez que seguía controlando al PP y su gobierno desde adentro, obligando a acatar al PP decisiones antidemocráticas sin que pudieran hacer NADA si querían aprobar leyes o decretos en las CCAA. Es un movimiento de doble filo que redefine la gobernabilidad en España, pues en las autonomías donde se produjo la ruptura, en TODAS ha tenido el PP dificultades para aprobar sus cuentas anuales debido a las exigencias antidemocráticas de Vox, al ser necesario su apoyo donde gobierna el PP. Y de esa manera Vox ha forzado al PP a elegir entre ceder en sus posturas y ultraderechizarlas o buscar acuerdos con el PSOE, al cual con saña se han preocupado de crearles a los socialistas, casos y casos ficticios de corrupción en connivencia con jueces ultras para que los ignorantes crean que ellos son la solución ¡Cuando son el problema!, así a Vox le resulta fácil explotar el discurso para ignorantes del "VOTO ÚTIL", y lo están explotando sin denuedo, porque conocen bien quienes les votan, ignorantes, adoctrinados y parias de la sociedad, pero con un voto tan válido que cualquier persona decente. Solo queda un camino, tanto para el PSOE como para el PP y es llegar a pactos de Estado puntuales y arrinconar a Vox y hacer que la inmensa mayoría de la ciudadanía, pueda vivir mejor y por ende cambiar el discurso falso del miedo de Vox, por el miedo a que Vox gobierne.