La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha anunciado que el Gobierno enviará una carta a la Fiscalía para presentar los estudios académicos recopilados en los últimos meses que alertan de un aumento de los ataques y los discursos de odio contra los divulgadores climáticos, meteorólogos y periodistas.
La ministra ha hecho este anuncio en un encuentro de trabajo que ha mantenido este viernes en la Fundación Biodiversidad con divulgadores climáticos, en el marco de los diálogos por el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática. En el encuentro, los comunicadores han puesto de manifiesto que las persecuciones «están creciendo», por lo que la ministra ha señalado enviará una carta a la Fiscalía de delitos de odio al objeto de que «refuerce la lucha contra la desinformación» y el discurso negacionista contra estos profesionales.
Como ha enfatizado la ministra, combatir el cambio climático «no solo sirve para estar mejor preparados y para defendernos ante los retos, que también genera bienestar, progreso, empleo, economía, desarrollo, genera autonomía estratégica», especialmente ante «acontecimientos geopolíticos tan inesperados y tan convulsos». En este sentido, ha lamentado la salida anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, de retirar a Estados Unidos de varias agencias internacionales, entre las que se encuentra la Organización de Naciones Unidas dedicada al Clima.
«Los que más pierden son los países que no quieren estar a bordo de estas instituciones multilaterales» ha indicado. En este sentido, ha anunciado que España ocupará la vicepresidencia de la 16ª Asamblea de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), que se celebra entre los próximos 10 y 12 de enero en la sede de la organización, en Masdar (Abu Dabi), con una delegación encabezada por el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard. El encuentro de este viernes es la primera sesión de trabajo que se celebra tras la presentación de la nueva propuesta del Pacto de Estado, enriquecida con casi 4.000 aportaciones procedentes de la sociedad civil, el ámbito científico, el tejido económico y los agentes sociales.
¿Pero no lo habían dejado estar lo del cambio climático?