Las memorias de Iñaki Urdangarin salen a la venta este jueves 12 de febrero de 2026 bajo el título 'Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes'. El exduque de Palma cuenta su historia con un libro de 296 páginas en el que relata los episodios más complicados de su existencia, desde su etapa como miembro de la Familia Real hasta su paso por la prisión de Brieva, en Ávila, así como su ruptura matrimonial con la infanta Cristina y su actual relación con Ainhoa Armentia. El exjugador de balonmano justifica esta decisión explicando que durante años su vida fue contada por terceros: periodistas, jueces, tertulianos y desconocidos.
«Durante muchos años, mi vida fue contada por otros. Periodistas, jueces, tertulianos, desconocidos... Todos parecían saber quién era yo, qué pensaba, qué hacía, por qué lo hacía», reconoce en la sinopsis del libro. Ahora decide contar su historia con su propia voz, sin buscar justificación ni compasión, sino mirando de frente todo lo vivido. En las declaraciones realizadas durante la promoción del libro, Urdangarin reflexiona sobre su paso por prisión: «Poco podía sospechar que lo que parecía un final, iba a ser un nuevo comienzo». El exdeportista revela cómo el deporte y la lectura fueron sus herramientas fundamentales para sobrevivir emocionalmente durante su encarcelamiento en Brieva.
El ejercicio físico se convirtió en una de sus «medicinas», su manera de llegar a la noche «agotado físicamente para no ser devorado por la angustia». Los libros constituyeron otra «de las cuerdas» que le ayudaron a salir del pozo emocional. «En aquella celda, descubrí libros que, seguramente, jamás habría leído, autores que se convirtieron en queridos maestros, casi en amigos, voces que me acompañaron en las horas más oscuras», confiesa en sus memorias. Urdangarin describe a estos autores como faros y guías que le hablaron al corazón durante los momentos más difíciles de su encierro.
El exduque de Palma relata cómo experimentó una conexión especial con la lectura: «Era como si el universo insistiera: Lee esto. Lo necesitas. Tenía una curiosidad insaciable. Creo que yo llamaba a aquellos libros... y ellos me llamaban a mí». Esta experiencia transformadora le llevó a reflexionar sobre el poder de las palabras como herramientas de cambio personal. «Las palabras no son solo palabras. Son semillas. Son brújulas. Pueden ser armas destructivas, pero también energía transformadora», afirma en 'Todo lo vivido'.
Su vida sentimental
El libro aborda sin tapujos el final de su matrimonio con la infanta Cristina, una relación que se mantuvo formalmente durante años pero que, según reconoce el propio Urdangarin, ya estaba rota cuando salió de la cárcel. «Nos habíamos convertido en dos buenos amigos, unidos por el mayor y más hermoso proyecto de nuestras vidas, nuestros cuatro hijos», señala en sus memorias, refiriéndose a Juan, Pablo, Miguel e Irene como lo mejor que le ha pasado en la vida. En las páginas del libro, Urdangarin se remonta a diferentes momentos de su vida y explica cómo los vivieron tanto él como sus familiares.
Uno de los relatos más impactantes es el que hace sobre la petición que les hizo a sus hijos cuando se enteraron de que él tenía que ingresar en prisión, aunque no se detallan públicamente las palabras exactas de esa conversación. El exjugador de balonmano dedica también espacio a su actual pareja, Ainhoa Armentia, con quien comparte su proyecto de vida presente y futuro. «Una vida feliz junto a mis hijos, junto a mi pareja, junto a las personas que amo. Quiero vivir desde la gratitud, desde la alegría serena de las cosas pequeñas. Como una llamada de uno de mis hijos, un atardecer compartido con Ainhoa, la charla con un amigo...», confiesa en el libro.
El libro incluye reflexiones sobre su carrera deportiva, sus años como jugador profesional de balonmano y los éxitos alcanzados en la pista, así como su posterior integración en la Familia Real española tras su matrimonio con la infanta Cristina. Asimismo, Urdangarin dedica capítulos a su paso por la prisión de Brieva, donde cumplió condena por el caso Nóos, los días más oscuros de su existencia según sus propias palabras. El exduque también reflexiona sobre el proceso judicial, aunque mantiene un tono centrado en su experiencia personal y emocional más que en aspectos jurídicos o políticos.
Transformación personal
La etapa carcelaria marcó un punto de inflexión fundamental en la vida del exjugador. Según relata en sus memorias, la rutina diaria en prisión incluía ejercicio físico intenso y largas horas de lectura que le permitieron mantener la cordura y encontrar un nuevo sentido a su existencia. El deporte, que había sido su profesión durante años, se convirtió en una herramienta terapéutica para gestionar la ansiedad y la angustia del encierro. Por otro lado, los libros abrieron nuevas perspectivas intelectuales y emocionales.
Urdangarin descubrió autores y obras que probablemente nunca habría conocido en otras circunstancias, convirtiendo la lectura en un refugio y una vía de crecimiento personal. Esta transformación le llevó a desarrollar una filosofía de vida basada en la gratitud, la aceptación y la valoración de lo esencial. El momento elegido para la publicación de estas memorias responde, según explica el propio autor, a la necesidad de recuperar su propia narrativa. «Y yo, en medio de todo eso, opté por el silencio. Por prudencia, por respeto, por miedo... por muchas razones. Algunas buenas. Otras, no tanto», reconoce en la sinopsis del libro.
No seré yo quien me gaste el dinero en comprar las memoras de un delincuente