La Fiscalía de Baleares alerta ante la proliferación del consumo de cannabis. La última memoria de la institución apunta a un «incremento notable del consumo por parte de una población cada vez más joven» y denuncia que se han detectado ya casos de inicio de consumo entre niños de nueve y diez años de edad.
El Ministerio Público señala que estos consumos tempranos «supone un importante problema de salud pública por el riesgo de desarrollo de enfermedades mentales»: «Se pueden percibir los aumentos de casos de esquizofrenia y bipolaridad entre adolescentes y adultos jóvenes que tienen como patrón común dicho consumo y que, una vez desarrollados, pasarán a formar parte de su realidad». Para del problema, según la memoria de la institución radica en «una cada vez más acusa tendencia social que trata de imponer una visión positiva de dicha sustancia como poco perjudicial para la saluda y de consumo menos nocivo que el tabaco». La situación se agrava por la presencia en el mercado negro de cannabis modificado genéticamente que presenta concentraciones de THC, su principio activo, muy elevadas, en ocasiones de más del 40 por ciento.
Suma a esto la Fiscalía una falta de conocimiento y de percepción del riesgo de esta droga para la salud mental y también alerta ante otro fenómeno vinculado, el aumento de «exponencial» de las asociaciones cannábicas. «Se pretende y se impulsa desde el Ministerio Público el control de estas asociaciones para evitar que , a través de ellas se lleve a cabo de forma fraudulenta una distribución indiscriminada de cannabis». Advierte que estos grupos operan en ocasiones bajo un paraguas supuestamente lícito para la comisión de delitos contra la salud pública. Otro eje de actuación para la institución está en el control y persecución de grandes plantaciones de marihuana.
Además de por esta droga, la memoria de la Fiscalía pone de manifiesto «el peligroso incremento» de las aprehensiones de MDMA y de cocaína rosa o ‘tusi’. «Ambas sustancias se encuentran fuertemente vinculadas al ocio nocturno y, por tanto, son muy accesibles para consumidores jóvenes y adolescentes y su consumo lleva asociado un muy nocivo impacto para la salud, maximizado por su mezcla con el cannabis y el alcohol».
La Fiscalía especializada contra la droga también alerta de que, aunque aumente el consumo del cannabis, las incautaciones de esta droga se han estabilizado o han caído. Esta situación, está provocada porque las penas por el tráfico de esta sustancia son escasas, lo que «desalienta la actuación de los cuerpos policiales, toda vez que los detenidos suelen ser puestos de forma inmediata en libertad y las penas recaídas no implican, con carácter general, ingreso en prisión».
Frente a esa estabilización, la memoria refleja un aumento de las incautaciones de cocaína en las Islas y «un incremento muy relevante» del tráfico de esta sustancia que, la Fiscalía deduce de esas mayores aprehensiones y de que, el precio al por menor de esta droga ha bajado en los últimos años. La memoria alude también al retraso de los juicios penales en la Audiencia y, en particular a los de drogas. Afirma que «algunas defensas» emplean esa situación para prolongar el proceso y obtener así atenuantes.
AlejandroTampoco es normal fumarla...simplemente un vicio adictivo, el cuerpo humano no necesita estas cosas y si las necesita es por que engancha.