La Universitat de les Illes Balears (UIB) ha reafirmado este lunes su compromiso con la paz, el derecho internacional y los derechos humanos como cimientos imprescindibles para garantizar el bienestar, la seguridad y la prosperidad de todos los pueblos.
En un comunicado, la UIB expone que «después de dos conflictos mundiales que causaron decenas de millones de muertos (mayoritariamente civiles), la destrucción de ciudades enteras y un sufrimiento incalculable, los estados decidieron dotarse de un sistema internacional basado en el diálogo, la cooperación, el respecto a la soberanía nacional, la protección de los derechos humanos y la prohibición del uso de la fuerza. La creación de la Organización de las Naciones Unidas respondió precisamente a la voluntad de preservar estos principios y de garantizar la convivencia pacífica entre los estados».
El comunicado señala que «en los últimos años, pero, asistimos con una preocupación creciente no sólo a la vulneración reiterada de estas normas, sino también a intentos deliberados y sistemáticos de desmantelar el sistema internacional que las sostiene. En este contexto, los bombardeos perpetrados de manera unilateral contra un estado soberano, Venezuela, así como el secuestro de su jefe de Estado, no pueden ser interpretados como un hecho aislado, sino como un nuevo paso en este proceso de desmantelamiento del orden internacional».
La UIB alerta de que «la renuncia al derecho internacional y a las instituciones creadas para garantizarlo supone un retroceso grave para la paz, la seguridad y la convivencia global. Cuando las normas comunes que regulan las relaciones entre estados son ignoradas o erosionadas, el sistema basado en el diálogo y la cooperación es sustituido por la imposición unilateral y la ley del más fuerte, con consecuencias directas sobre la protección de los derechos humanos y la seguridad de las poblaciones civiles en todo el mundo».
Ante esta situación, el comunicado indica que «la UIB no puede permanecer en silencio. Las condiciones mismas que hacen posible su existencia —la paz, la libertad y el respecto a la legalidad internacional— son indispensables para que la universidad pueda desarrollar su misión de investigación, docencia y transmisión del conocimiento al servicio de la humanidad».
Por todo ello, la UIB «condena la violación del derecho internacional y de los derechos humanos, en Venezuela, en Ucrania, a Palestina, en el Sudán y en todo el mundo, y reitera su llamamiento al respeto estricto de la legalidad internacional, de los derechos fundamentales y de las instituciones multilaterales que los tienen que proteger. La paz no es solo un destino: es también el camino para llegar».
Esta universidad cada vez más woke también debería condenar los regímenes dictatoriales de Venezuela, Nicaragua o Cuba, por solo citar naciones iberoamericanas. A la sectaria y manipuladora UIB se le va a acabar la tontería progre en cuanto tengan la competencia de las nuevas universidades que se anuncian en Mallorca.