El mercado de turismos de segunda mano en Baleares cerró 2025 por encima del umbral de las 60.000 unidades vendidas, aunque lo hizo con un ligero retroceso. En total, se contabilizaron 60.162 operaciones, lo que supone una caída del 0,6% respecto al ejercicio anterior, según los datos difundidos por las patronales del sector, GANVAM (distribuidores oficiales e independientes) y Faconauto (concesionarios).
El comportamiento del mercado en el último mes del año fue especialmente negativo. Solo en diciembre se vendieron en el archipiélago 4.884 vehículos de ocasión, un 11,8% menos en comparación interanual, en un contexto de desaceleración que también se dejó notar en el conjunto del país, donde por cada turismo nuevo se comercializaron 1,9 vehículos usados.
Más allá de la evolución coyuntural de las ventas, los datos vuelven a poner el foco en una realidad estructural: la escasa renovación del parque móvil. El 57% de las operaciones en Baleares tuvo como protagonista un coche de más de diez años, lo que confirma que el mercado de ocasión sigue sustentándose mayoritariamente en vehículos antiguos. Aunque las ventas de modelos de entre tres y cinco años crecieron a un ritmo notable (+8,8%), e incluso superaron el avance de los más veteranos (+4,6%), estos últimos continúan dominando el mercado.
Este peso de los vehículos más antiguos explica que la edad media del coche usado vendido en España se sitúe en los 11 años, una cifra que supera los 15 cuando las operaciones se realizan entre particulares, según el sector. Una situación que, a juicio de las patronales, dificulta tanto la mejora de la seguridad vial como el cumplimiento de los objetivos medioambientales.
Por ello, desde GANVAM y Faconauto insisten en la necesidad de activar una estrategia eficaz de incentivos al achatarramiento que permita retirar de la circulación los modelos más antiguos y contaminantes. Reclaman que las ayudas directas a la compra de vehículos electrificados se complementen con el plan nacional de renovación previsto en la Ley de Movilidad Sostenible, con especial apoyo a los modelos Euro 6d.
En cuanto a los canales de venta, las importaciones fueron las que registraron un mayor crecimiento, con un aumento del 20,8% y un peso del 6% del mercado, impulsando especialmente las ventas de vehículos de entre cinco y diez años (+13,7%). También crecieron las operaciones realizadas por empresas, un 6,2% más, mientras que renting y alquiladoras cerraron el año con volúmenes estables.
El mercado de ocasión también avanza, aunque de forma todavía limitada, hacia la electrificación. El diésel sigue siendo la opción mayoritaria, con el 49% de las ventas, pese a retroceder un 0,8%, seguido de la gasolina, que concentra el 36% y crece un 2,3%. Los vehículos electrificados de segunda mano, todavía testimoniales, mantienen una evolución claramente al alza: los eléctricos puros aumentaron sus ventas un 53,3%, hasta representar el 1,3% del total, mientras que los híbridos enchufables crecieron un 43,7% y ya suponen el 2% del mercado.
Unos datos que confirman que el mercado de segunda mano comienza a abrir la puerta a la movilidad de bajas emisiones, aunque el reto de rejuvenecer el parque automovilístico balear sigue, un año más, sin resolverse.
Pues en mi modesta opinión, el hecho de que haya un alza del mercado de vehículos eléctricos puros no es muy buene noticia, dado que el mercado de eléctricos es muy reciente, lo que supone que se están vendiendo de segunda mano eléctricos con muy poca antigüedad, lo hace presumir propietarios poco satisfechos de sus coches eléctricos puros. Es una presunción, claro.