Antonia Salamanca Garau, la mujer que mató a su tía de 91 años en una vivienda de Sineu en abril de 2024 y la metió después en una maleta, ha sido condenada este viernes a 17 años de prisión en la Audiencia de Palma. El reconocimiento del crimen de la procesada ha hecho que no se llegase a conformar el Tribunal del Jurado, tal y como estaba previsto.
La procesada ha reconocido que el domingo 14 de abril ella y su tía se encontraban en su vivienda de Sineu. Antonia le había acogido días antes porque la anciana no se podía valer por sí misma. La mujer presentaba un deterioro cognitivo progresivo y precisaba de ayuda para la alimentación y el autocuidado.
Sobre las 15.00 horas de ese día y en el salón del inmueble, la acusada la emprendió a golpes de forma indiscriminada contra su tía, a la que causó diversas heridas por todo el cuerpo y la fracturó los huesos propios de la nariz. La nonagenaria cayó al suelo. Su sobrina se sentó encima de ella haciendo presión con las rodillas en la parrilla costal, causándole varias fracturas. Poco después, y con ánimo de causarle la muerte, le clavó un cuchillo en la zona central del tórax. Esto le provocó un rápido fallecimiento. Tras esto ideó un plan para ocultar el crimen. Además de fregar el suelo y limpiar los restos de sangre que había en los muebles de la casa, introdujo a la anciana a presión en una maleta y la trasladó hasta su domicilio en Palma. Desde allí llamó al 061 para alertar de que su tía había muerto y necesitaba un certificado de defunción, pero no lo consiguió.
Horas más tarde, ya de noche, envolvió el cuerpo sin vida de su tía en unas toallas y la dejó en el garaje del inmueble. Poco después apareció la Policía Nacional. Allí a los agentes les dijo que la había encontrado muerta en el rellano de la escalera con un fuerte golpe en la cabeza. Pero acabó detenida.
Menudo monstruo, no debería volver a pisar la calle jamás