La Sindicatura de Comptes reprocha a los responsables del IB-Salut de la legislatura pasada su «inacción» ante el ya famoso contrato de las mascarillas defectuosas vinculado al caso Koldo. Lo hace en el informe sobre la contabilidad autonómica de 2023, porque no fue hasta ese año que el Servicio de Salud inició trámites para resolver el contrato pese a que el material llevaba desde 2020 paralizado e inservible.
En el informe entregado esta semana al Parlament, la Sindicatura dedica al episodio del contrato de las mascarillas un apartado propio. Al respecto «destaca la inacción de los responsables del Servicio de Salud desde que se tuvo conocimiento de que el material suministrado no presentaba los requerimientos de protección contratados, durante 2020, hasta el comienzo de las acciones contra la empresa contratista, con la que no se inicia el trámite de audiencia hasta octubre de 2023». El órgano fiscalizador matiza que este capítulo no afecta a sus conclusiones financieras sobre las cuentas del IB-Salut.
La auditoría hace una cronología de los hechos: en abril de 2020 el Govern recibió 1,4 millones de mascarillas que pagó por 3,7 millones de euros, pero en junio llegó el informe que certificaba que no cumplían los requisitos. A pesar de ello en agosto el IB-Salut emitió un certificado declarando que el contrato había sido satisfactorio. La propuesta de resolución del contrato fue el 6 de julio, solicitando una indemnización de 2,6 millones a la empresa Soluciones de Gestión.
Siguen en el almacén
Para la elaboración de este informe los síndicos comprobaron que el material sigue en el almacén central del IB-Salut en Marratxí, unas existencias que se mantienen bloqueadas pero que siguen formando parte del inventario. La Sindicatura advierte de que no se ha registrado como corresponde la posible pérdida y deterioro de estas existencias.
Reprocha? Sólo?...millones de euros aparcados en un almacén y sólo reprocha?