Cuando a finales de 2024 empezó a funcionar el Consulado Honorario de Ucrania en Illes Balears, se enfrentaba a numerosos retos, no solo ayudar a los miles de ucranianos que habían encontrado refugio allí huyendo de la invasión rusa de su país, sino también crear un centro de oportunidades empresariales y fortalecer la base económica para la cooperación entre Ucrania y España.
Y al hacer balance del primer año de actividad, según el Consulado «se puede afirmar con seguridad que el Consulado se ha revelado como un centro de apoyo, solidaridad e iniciativas socioculturales, así como de relaciones más profundas en materia de economía e innovación».
El Consulado, dirigido por Volodymyr Nosov, abarca cuatro ejes fundamentales: servicios consulares, apoyo a las empresas, iniciativas culturales y proyectos sociales. El año pasado, el equipo ayudó a cientos de ucranianos en situaciones difíciles: desde el apoyo a víctimas de accidentes de tráfico y turistas de edad avanzada hasta la resolución de problemas de vivienda de familias numerosas.
Sin embargo, el enfoque estratégico del Consulado Honorario está orientado al futuro. Las reuniones de Volodymyr Nosov con representantes del sector económico de las Balears (en particular, con los dirigentes de la Cámara de Comercio e Industria y la Asociación de Hostelería) y con los líderes de la isla demostraron que las empresas ucranianas están dispuestas a integrarse en la economía española incluso en condiciones muy difíciles.
«No solo ayudamos a los ucranianos a adaptarse en España. Uno de nuestros objetivos clave es establecer un «paso verde» bilateral para las inversiones. Asesoramos a los empresarios ucranianos sobre cómo entrar en el mercado español y, al mismo tiempo, mostramos a los inversores españoles el potencial de Ucrania. Se trata de una asociación en la que ambas partes salen ganando», señala el Cónsul Honorario de Ucrania, Volodymyr Nosov.