El empresario Víctor Madera se ha hecho con el edificio del Rialto Living, que se encuentra en el número 3 de la calle Sant Feliu. Se desconoce la cantidad por la que se ha cerrado esta operación inmobiliaria pero se trata de un preciado inmueble que albergó anteriormente el cine Rialto y antes, era conocido como Can Flor, un casal cuyo origen se remonta al siglo XVIII.
En 2007 abrió sus puertas la tienda Rialto Living, de la mano de sus nuevos propietarios, los suecos Klas Kall -uno de los tres fundadores y diseñador de la marca internacional Gant- y la diseñadora Barbara Bergman, que se habían hecho con el inmueble.
Según ha podido saber Ultima Hora, el acuerdo de compra incluye un acuerdo por el cual Klas Kall y Barbara Bergman mantendrán la explotación de la conocida tienda de decoración, moda, regalos e incluso cafetería. La relación entre Víctor Madera y el matrimonio sueco ya cuenta con varios años de historia. El empresario asturiano había comprado a Kall y Bergman el edificio de Pont i Vic, que ahora mismo se encuentra en obras y se halla junto a Can Oleza, la otra gran adquisición del presidente del grupo Quirón.
Otra de las operaciones más mediáticas firmadas por el presidente de Quirón fue la cesión del colegio y la iglesia de Montesión. Su proyecto para uno de los centros educativos más antiguos de Europa pasa por convertirlo en una residencia para personas mayores.
Madera adquirió recientemente Can Pueyo, al que se suma otro inmueble, Vestige Miramar, de la zona de la Seu, que forma parte de su cadena Vestige Collection y que se dedica al alquiler turístico.
Víctor Madera destaca por preservar la historia y arquitectura de los inmuebles que adquiere por toda España, con una especial incidencia en Menorca y Mallorca.
CataMolt d'acord amb vostè, i és molt respectable lo que han fet la familia Kall-Bergman. L'objecció prové de l'origen fraudulent de la fortuna de Víctor Madera i de l'especulació amb immobles i pisos turístics que estan expulsant els autòctons de les ciutats i de les illes, de vegades. I és cert que això és una qüestió política que han de solucionar els polítics. Per exemple, fent que la inversió immobiliària no sigui rendible. Com? Amb impostos molt elevats, com l'IBI, per als grans propietaris