El satélite ‘Posidònia’, el primero que Balears pondrá en órbita, se lanzará posiblemente en octubre. La fecha se aplaza así unos meses respecto a lo inicialmente previsto, debido a retrasos en la llegada de componentes tecnológicos, un problema en el sector a escala global. Mientras, el prototipo se prepara para su travesía espacial con la introducción de mejoras técnicas en el diseño para ampliar de forma significativa la resistencia del dispositivo y su capacidad de captación de datos.
En concreto, el satélite ha perfeccionado su estabilidad térmica y resistencia mecánica, cualidades esenciales para un funcionamiento adecuado en las condiciones extremas del espacio. Además ha afinado el alineamiento óptico de sus sistemas para obtener más imágenes, con mayor precisión y con una calidad superior.
Desde la Conselleria de Economia, Hisenda i Innovació indican que el proyecto avanza a buen ritmo y que se van cumpliendo los hitos claves marcados en su planificación. Se ha reforzado la solución tecnológica para hacerla «más sólida y ambiciosa». En paralelo se ha trabajado sobre imágenes de satélites que la empresa desarrolladora, Open Cosmos, ya tiene en órbita, como ‘Menut’, ‘Platero’, ‘Mantis’ y ‘Hammer’. Estos datos han servido para alimentar estudios sobre calor extremo, recursos hídricos y estado de las playas en las Islas.
Antes del lanzamiento el prototipo debe completar las últimas fases de ensamblaje, pruebas ambientales y calibración para garantizar que el satélite llegue a su destino en las mejores condiciones.
Observación
‘Posidonia’ será un observador permanente de las Islas desde el cielo. Contará con un conjunto de cámaras de última generación, equipadas con infrarrojos, destinadas a monitorizar datos especialmente referidos al impacto del cambio climático. Desde el cielo vigilará episodios de calor extrema y hará seguimiento de cómo evoluciona la línea de costa, los fondos marinos y la calidad de las aguas.
La información que recopile servirá para mejorar los sistemas de aviso a escala local, estudiar el efecto de la ‘isla de calor’ urbana y su impacto en la salud y optimizar la gestión de recursos hídricos con predicciones de comportamiento de acuíferos y de la demanda de agua. En conjunto, para contribuir a la planificación del territorio, la protección de los ecosistemas y la gestión de espacios turísticos.
En el proyecto, que cuenta con financiación europea, colaboran además del Govern y Open Cosmos (que inauguró hace poco más de un año sus oficinas en el Parc Bit) Wireless DNA, la Universitat de les Illes Balears (UIB) y Garden Hotels, y cuenta con el apoyo de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM). Será la primera incursión del Govern balear en la tecnología aeroespacial con equipamiento propio.
El nombre del satélite lo decidieron escolares de las Islas a través de una campaña participativa en colegios. El presupuesto asignado supera los 4 millones de euros. El satélite tendrá una vida útil mínima de tres años en una órbita entre 400 y 700 kilómetros de altura.
No tenim la terra ni al 25% de solució, i ens posem a flipar-ho amb l'espai i l' Univers . Doncs NO ENS VE GRAN L'ASSUMPTE, SAPS !!!!?