La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) que prevé aprobar el Gobierno beneficiará de forma directa a más de 35.000 personas en Balears, según estimaciones de UGT, que insiste en que «es imprescindible que la subida no pueda ser absorbida por complementos» e insta a los empresarios a adherirse a la propuesta del Ministerio de Trabajo.
El Estado confirmó este lunes su intención de subir el SMI un 3,1 % para 2026 hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas, y anunció una compensación fiscal para las empresas más afectadas, condicionada al mantenimiento del empleo y a que mejoren sueldos para tener menos trabajadores en la escala más baja. Hacienda todavía está definiendo el diseño de estas medidas, por lo que en las Islas los agentes sociales se muestran cautos al no conocer la letra pequeña de esta propuesta.
El presidente de Pimem, Jordi Mora, recuerda que la federación ha apoyado las últimas subidas puesto que el SMI español «estaba muy alejado del resto de Europa». Ahora está «significativamente equiparado» por lo que en Pimem reaccionan con prudencia: «Es la productividad lo que nos permite pagar más, y la productividad española ha bajado y es de las más bajas de Europa. Donde antes había una gran masa de trabajadores medios, ahora se está polarizando en un gran grupo de salarios bajos y unos pocos con salarios muy altos, pero esto no lo cambiaremos subiendo el SMI», razona Mora, que añade que ni pymes ni los autónomos están representados en la mesa de diálogo nacional.
En CAEB recalcan que la subida anunciada es «unilateral» y se ha decidido «fuera del diálogo social». Además de «romper la negociación colectiva», «resta competitividad a las empresas y dejaría fuera muchos autónomos y empleadas del hogar». La Confederación empresarial recuerda asimismo que « la mayoría de los convenios colectivos de Balears, pactados a con los sindicatos en las mesas de negociación, están por encima del SMI».
Sindicatos
Por su parte, el secretario general deUGT Illes Balears, Pedro Homar, aplaude que la actualización beneficiará al grupo de trabajadores más empobrecidos. Incide en que debe notarse en las categorías peor pagadas, pero también destaca el efecto de arrastre que debería tener sobre el resto, siempre y cuando este incremento no se absorba a través de complementos. A priori, UGT ve con buenos ojos la condición de que las empresas que reciban ayudas por la subida del SMI no puedan despedir, «pero necesitamos más concreción». «Lo que tenemos claro es que la propuesta no puede servir de excusa a las empresas para bloquear o dilatar la necesidad de que suban los salarios de las personas más vulnerables», concluye Homar.
En CCOO Illes Balears también acogen con cautela la propuesta pero coinciden en que el aumento del SMI tiene un efecto multiplicador por el tirón que representa a la hora de pactar nuevas tablas salariales en convenio. «Cuanto más alto es, más argumentos hay para llevar los salarios hacia arriba dentro de la negociación colectiva», apunta la secretaria de Acción Sindical, Cati Ginard.
La mesa de diálogo social estatal volverá a reunirse este jueves y el Gobierno quiere lograr incluir a los empresarios en el acuerdo.
La subida del SMI se repercute al consumidor final..............más inflación, más pobres, menos poder adquisitivo. No tiene mucho misterio. A ver si asumimos que somos un país de tiesos, donde el coche más vendido es el Dacia Sandero (en 2018 era el Seat Leon), donde la clase media está ahogada, la presión fiscal asfixiante; servicios públicos cada vez van peor. Socialismo.