Baleares ha inaugurado 2026 con otro récord de empleo. El mes de enero se cerró con un total de 491.750 afiliados a la Seguridad Social, lo que implica un crecimiento del 2,3 % con respecto al mismo mes del año pasado. Mientras, el paro cayó un 5,1 % para llegar a los 28.045 desempleados. La tasa de paro administrativo se sitúa en el 5,4 %, es decir, que roza el umbral del 5 % que marca prácticamente el pleno empleo para cualquier porcentaje que esté por debajo.
«Baleares está creando ocupación incluso en enero», ha señalado la consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, para añadir que «estamos hablando ya de ocupación durante todo el año». Las Islas encaran otro ejercicio histórico en cotas de empleo: el avance en las aperturas hoteleras, anunciado por la patronal del sector en Fitur, apuntala estas previsiones, como argumentó la propia Cabrer. Este incremento de planta hotelera abierta a lo largo de los primeros meses del año engarza con la campaña navideña y la de rebajas, manteniendo así la estimulación de las contrataciones y permitiendo al Govern hablar de «muestras claras» de desestacionalización. El número de parados cayó también con respecto al mes de diciembre, en este caso un 4,3 %.
Si bien es cierto que el contexto de pleno empleo se está alargando cada vez más y extendiéndose más allá de los meses de verano, las empresas continúan quejándose de la falta de mano de obra suficiente. Unas carencias que la regularización masiva de inmigrantes puede contribuir a paliar, según los sindicatos y las propias patronales baleares. El Govern, no obstante, continúa manteniendo su rechazo a la medida del Gobierno central y defiende que la contención turística en la que trabaja debe traducirse en menos necesidad de mano de obra, y por tanto, del incremento migratorio.
«Hemos estado siendo muy claros con el mensaje de que no se puede crecer sin límites y de ahí el decreto de contención que establece un crecimiento cero de plazas turísticas. Si somos capaces de crecer en valor y no tanto en volumen no hará falta traer tanta mano de obra extranjera», ha argumentado la consellera para añadir que, de esa manera, «podremos controlar también el crecimiento demográfico que tenemos hoy».
Por otro lado, Cabrer ha asegurado que comparte la preocupación de los sindicatos con el riesgo de colapso en las oficinas de Extranjería, con una falta crónica de personal que las tramitaciones de la regularización harán más visible. «Faltan funcionarios y es el motivo fundamental de este colapso» ha señalado para reclamar al Gobierno que refuerce estos servicios para que los inmigrantes «vengan reglados» en vez de impulsar «tanta regularización masiva».
Reacciones
Por su parte, los sindicatos no comparten que las cifras de empleo en enero permitan hablar de empleo todo el año o auténtica desestacionalización. CCOO indica que «los datos demuestran que aunque hemos vivido una temporada turística excelente, ahora mismo hay un número importante de personas en situación de desocupación y la cifra de afiliados baja», algo que es «característica de una economía con una acusada estacionalidad como la nuestra». Asimismo, critican que los trabajadores cobran sueldos cada vez más bajos y que deben recurrir a las prestaciones o subsidios. «El modelo económico actual solo beneficia al empresariado, que maximiza sus beneficios mientras deja a los trabajadores en la subsistencia durante parte importante del año».
Desde UGT, destacaban que «ni con buenos datos de empleo en invierno se garantiza el bienestar de las familias». El secretario general en Baleares, Pedro Homar, ha remarcado que las familias siguen sin vivir desahogadas y se ha referido también a los trabajadores irregulares que se pretende sacar ahora de la economía sumergida. «La sociedad balear no puede asumir tener a personas migrantes trabajando sin derechos, en una vulnerabilidad absoluta. Están contribuyendo sin contribuir».
Por su parte, Carmen Planas, presidenta de la patronal CAEB, ha señalado que las empresas siguen arrastrando tres grandes problemas: falta de trabajadores, absentismo laboral, y falta de vivienda accesible, cuestión esta última ligada a la primera. Por último, el presidente de PIMEM, Jordi Mora, alerta de que ciertos sectores han visto reducida su facturación, aunque valora que el mercado laboral «se mantenga con fuerza creando puestos de trabajo estables».