El Govern balear quiere aprobar el viernes en el Consell de Govern el reglamento de taxi y VTC en la Comunidad Autónoma, instrumento llamado a ser el principal blindaje frente al aluvión de licencias de vehículos de alquiler con conductor solicitadas en las Islas. La administración tiene sobre la mesa peticiones para más de 10.000 licencias (unas 3.500 de ellas en Mallorca). Son permisos que necesitan empresas como Uber, Bolt y Cabify para operar en el archipiélago.
La Conselleria de Mobilitat trabaja contra reloj porque el domingo se acaba la moratoria sobre nuevas licencias. La suspensión se aprobó en una Ley por unanimidad para frenar la avalancha de autorizaciones hasta que hubiera un reglamento. A preguntas del PSIB, el conseller, José Luis Mateo, insistió este martes en el Parlament en que el territorio no tiene capacidad para este volumen de licencias y aseguró que el decreto regulador está en «fase final de tramitación».
Mateo no especificó cómo prevé articular el Govern el mecanismo para impedir el desembarco masivo de VTC en Balears. Es la principal duda jurídica después de que diferentes sentencias hayan tumbado limitaciones como la ratio de 1 VTC por cada 30 taxis.
El último borrador publicado por el Govern (y ya es el sexto) incluía una herramienta de este tipo, aunque a través de una fórmula matemática (asociada al Indicador de Presión Humana y a otros valores) que el sector del taxi considera confusa. También incorporaba criterios relacionados con la contaminación del aire y la congestión viaria.
De momento es una incógnita si ese texto sufrirá grandes cambios; este martes el conseller aseguró que el texto en el que trabaja su departamento tendrá en cuenta «todas las consideraciones del Consell Consultiu». Y este organismo, precisamente, una de las cosas que cuestionó fue ese artículo. Advirtieron los consejeros del Consultiu que el establecimiento de cupos o ratios contradice la jurisprudencia y que la redacción implica graves dificultades a la hora de aplicarla.
Asimismo, el sector del taxi hay disparidad de opiniones respecto a ese último borrador. Los taxistas de la Federación Balear de Transportes (FEBT) lo rechazan porque consideran que no se protege al sector del taxi y que se somete a éste a exigencias mucho más estrictas que a los VTC. Por ello amenazan con llevarlo a los tribunales. Los taxistas de PIMEM, en cambio, creen que hay aspectos positivos y no comparten la interpretación del Consultiu sobre la jurisprudencia comunitaria.
Ninguna de las dos patronales maneja una estimación del crecimiento que representaría la fórmula del borrador; si bien matizan que hay unas 600 licencias ya judicializadas objeto de una reciente sentencia que ya obliga a tramitarlas. Los interesados podrían batallar para quedar fuera del nuevo reglamento.
Toda la gente que pide libertad de elección me gustaría que también pidan que esas empresas tributen en la isla e inviertan en las islas. Lo único que hacen es opinar desde el desconocimiento y desde la obsesión por tener todo en una pantalla y al instante, se quejan por qué no hay taxis pero cuando van al aeropuerto dos horas antes no pasa nada, cuando esperan media hora para recoger la maleta, no pasa nada, cuando esperan las citas médicas no pasa nada, cuando esperan para pasar la ITV no pasa nada, todo este tipo de gente es la misma que no paga el parking del aeropuerto cuando va a recoger a alguien, es la misma que se quejaba por que le iban a cobrar las bolsas en los establecimientos y son los mismos que se dejan pisotear en derechos y nunca han reclamado ni saben que las tarifas de los taxis están reguladas y los suplementos están bien claros pegado en cada ventana del coche... Si yo tengo algún problema con el taxi le pido el recibo y a transportes. El problema de la gente es que quieren que le solucionen las cosas los otros. La verdad que es una pena en que se está convirtiendo la sociedad ...