La mujer, española de 45 años, acusada de intentar matar a su marido envenenándolo con medicamentos acumula cerca de 400.000 seguidores en Instagram, 60.000 en Facebook y tiene más de 6.700 suscriptores en YouTube. En redes sociales se especializó en la divulgación de la lengua inglesa. Asimismo fue reconocida tanto en la Isla como internacionalmente por la producción de un documental en el que se mostraban las bondades de Mallorca más allá de las zonas turísticas más conocidas. En su haber también figura la publicación de un libro en 2018. La mujer solía aparecer con cierta asiduidad en programas de la televisión pública balear, donde hubo una época que era colaboradora habitual, y en distintas emisoras de radio.
Los hechos, según fuentes judiciales, se remontan a principios de año. El hombre un día empezó a sentirse mal sin motivo aparente. Estuvo a punto de perder el conocimiento, pero le dio tiempo a alertar a los servicios de emergencia, que enviaron una ambulancia a su casa y lo evacuaron a un centro hospitalario, donde estuvo tres días ingresado. Allí le hicieron pruebas para conocer el origen de lo sucedido y detectaron la presencia de tranquilizantes en su organismo. Tras saber esto acudió a dependencias de la Policía Nacional.
Allí denunció que le habían envenenado y apuntó a quién estaba detrás de dicho intento: su mujer. La Unidad Familia y Mujer (UFAM) se hizo cargo de la investigación. Con el paso de los días los agentes empezaron a recopilar pruebas de lo ocurrido y parecía que la intuición del perjudicado era la correcta. Quien estaba detrás del presunto envenenamiento era la pareja del varón.
La sospechosa, asistida por el abogado Agustín Aguiló, pasó a disposición judicial la tarde de este jueves y la magistrada en funciones de guardia decretó su puesta en libertad con orden de alejamiento de la víctima.
Lo que no es normal es que esta persona siga dando clases en la Escuela Oficial de Idiomas, tendrían que apartarla un poco hasta que salga el juicio. Que corrija exámenes, haga exámenes, planifique las clases, lo que quieran. Todo el mundo sabe que no estaba bien para dar clases, mucho antes de que pasaran estos hechos y es una vergüenza que no se haya hecho nada al respecto.