PP y Vox han pactado eximir del requisito de catalán el acceso a determinados docentes y otros puestos públicos, así como una rebaja de la nota exigida para obtener el nivel superior de catalán al acabar ESO (B2) y Bachillerato (C1). Vox registrará estas medidas como enmiendas a la nueva Ley Ómnibus y tienen garantizado el apoyo del PP tras «largas negociaciones», según ha indicado la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, en una rueda de prensa en el Parlament.
En detalle, se podrá optar a determinadas plazas sin tener el certificado de catalán, aunque se tendrá que acreditar con posterioridad. Se incluyen tanto categorías sin atención al público y donde se considera que no hay necesidad de conocimiento lingüístico como plazas cualificadas pero que son deficitarias, y que tampoco tengan atención al público.
Como ya informó Última Hora, PP y Vox llevan semanas acercando posturas de forma discreta para introducir nuevas medidas al decreto de aceleración de inversiones estratégicas que se está tramitando como Proyecto de Ley. El acuerdo entre ambas formaciones era que Vox sería quien formalizaría las enmiendas, que además recogen puntos que ya había pedido como parte de su apoyo a los presupuestos de 2025.
En detalle, podrán acceder a plazas públicas docentes de áreas «críticas» donde faltan candidatos. «A partir de ahora la prioridad absoluta será que nuestros hijos tengan el mejor profesor de matemáticas o física disponible. No podemos permitir que un aula se quede sin profesor porque el candidato más cualificado no tenga un titulito excluyente como es el catalán», ha declarado la diputada de Vox. Del mismo modo, se eliminará el requisito de catalán para categorías laborales básicas «como celadores, auxiliares, personal de limpieza o mantenimiento» donde el déficit de aspirantes «ponga el riesgo el servicio público». «Queremos que los hospitales funcionen y las bolsas de trabajo se muevan».
La portavoz del PP, Marga Durán, ha matizado que estos trabajadores sí tendrán que adquirir conocimientos de catalán pero con posterioridad. Tendrán un plazo para acreditarlo, pero ya no será un requisito para el acceso; como se hizo, recalcaba la 'popular', en la sanidad pública en tiempos de Francina Armengol.
Por otra parte, se bajará la nota necesaria de catalán para obtener el B2 en al acabar la ESO y el C1 en Bachillerato, que antes era un 8 y ahora será un 7, además de «garantizar que los alumnos que cursan un año en el extranjero no pierdan su derecho» a obtener el certificado, ha indicado Cañadas. El pasado enero el Govern ya sacó a exposición pública el proyecto de decreto para actualizar las homologaciones de catalán, que justificaba por la necesidad de adaptarlas al sistema de notas actual, donde las notas oficiales no son numéricas (un 'notable' en lugar de un 7 o un 8).
Cañadas ha hecho palpable su satisfacción por este acuerdo con el PP, si bien reconoce que a Vox le hubiera gustado ir más allá. «Tenemos la fuerza que tenemos, es un buen acuerdo para los diputados que tenemos. Garantizamos profesores y servicios públicos sin vacantes ideológicas por exigencias arbitrarias», ha concluido. En el PP le han quitado hierro recalcando que estas medidas ya se pactaron en los presupuestos de 2025.
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