Para los jóvenes emancipados, comprar es misión imposible y alquilar, cada vez más; sobre todo en Balears. Ocho de cada diez hogares sustentados por menores de 35 años en las Islas realiza un sobreesfuerzo económico para pagar mes a mes. Así lo recoge un análisis publicado en el último cuaderno de información económica de Funcas. El trabajo lo firma el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos Desiderio Romero Jordán, y tiene en cuenta, además del coste del alquiler, los gastos en comunidad, agua y energía.
Esos compromisos económicos se ‘tragan’, en Baleares, casi el 45 % del presupuesto de los hogares formados por jóvenes menores de 35 años, muy por encima de la línea roja de tensión financiera, que se considera de un 30 %. El archipiélago es la región con el peor dato y la segunda en el listado es Asturias (38,8 %), seguida de País Vasco (37,7 %). En el extremo opuesto, como los territorios con menor tensión figuran Murcia (26,5 %) y Galicia (27,1 %). En diez comunidades autónomas el nivel de sobreesfuerzo supera el umbral del 30 % y de hecho el promedio nacional se sitúa en un 35 %.
Regiones
En Baleares, el 82 % de los hogares formados por personas jóvenes emancipadas se vive esta situación de sobreesfuerzo económico. De nuevo el archipiélago encabeza la lista, y en segundo lugar aparecen Cataluña (donde esta asfixia económica alcanza al 73 % de hogares) y Asturias (69 %). Castilla y León (26,3 % y La Rioja (28,2 %) son por el contrario los territorios con menor proporción de hogares por encima del umbral recomendado de esfuerzo.
Las diferencias en estos niveles «indican que el problema del alquiler de la vivienda en los jóvenes no puede afrontarse de forma uniforme en todas las comunidades autónomas», considera el autor. A nivel nacional, alrededor de la mitad de los jóvenes por debajo de los 35 años vive de alquiler, un fenómeno sobre todo urbano: se da con más frecuencia en municipios de más de 100.000 habitantes. Asimismo, el nivel de tensión financiera es más intenso en los hogares inmigrantes, que además cada vez están más cerca de liderar la demanda de alquiler en el segmento joven.
El catedrático también reseña que el sobreesfuerzo de los jóvenes ha empeorado de forma clara tras la pandemia, fruto de los elevados precios de energía y alimentos por la invasión de Ucrania en 2022. En 2015 en España cinco de cada diez hogares hacían un sobreesfuerzo y en 2024 ya eran seis de cada diez. «El aumento del sobreesfuerzo cronifica la tensión financiera de los jóvenes que ya viven de alquiler y supone una fuerte barrera a quienes desean emanciparse», advierte Romero. No se atisban mejoras para este año.
Desde luego es un problema muy grade provocado por los gobernantes actuales, por haber dejado antrar a tanto inmigrante sin control y luego no haber construido ni una vivienda social para ellos.Asi nos ha ido y peor nos irá, si no cambia la cosa... Y basta ya de echarle la culpa a los demás. que si los empresarios, el turismo, los propietarios etc.