La presencia de vigilantes de seguridad en centros educativos de Mallorca no es una medida nueva, aunque en los últimos años se ha extendido a más institutos a raíz de incidentes y peticiones de las propias comunidades educativas.
Según han confirmado fuentes de la Conselleria d’Educació i Universitats, actualmente hay varios centros que cuentan con este servicio de forma continuada desde hace años. Es el caso del Centro Integrado de Formación Profesional Francesc Borja Moll, el IES Nou Llevant, el IES Antoni Maura y el IES Ses Estacions, donde la vigilancia forma parte de la organización habitual.
A estos se han sumado más recientemente otros institutos. El IES s’Arenal dispone de servicio de seguridad desde 2024, mientras que el IES La Ribera cuenta con este refuerzo desde 2023. En ambos casos, la decisión se adoptó tras registrarse distintos incidentes y a petición de las familias, según explican desde la Conselleria.
Educación subraya que estos servicios se enmarcan dentro de un contrato global de seguridad que incluye una bolsa de horas destinada a actuaciones puntuales. «Esta bolsa se utiliza para responder a necesidades concretas que puedan surgir en determinados centros», señalan.
De este modo, la Administración puede reforzar la vigilancia en institutos donde se detectan situaciones conflictivas o que requieren una mayor supervisión, sin que ello implique necesariamente una asignación permanente en todos los casos.
La cuestión de la seguridad en los centros educativos ha cobrado actualidad tras la denuncia de una familia del IES s’Arenal por un presunto caso de acoso escolar, en el que, según su versión, la alumna afectada cuenta con acompañamiento de un vigilante durante la jornada lectiva. Desde la Conselleria insisten en que estos profesionales no están asignados a estudiantes concretos, sino que forman parte del dispositivo general de control y prevención en los centros.