La Fundació Marilles ha denunciado la muerte de varios tiburones cañabota en aguas de Baleares y ha reclamado a la flota pesquera, especialmente a la de arrastre, que acabe con unas prácticas que considera incompatibles con la conservación marina y con la imagen del sector pesquero balear.
La entidad ecologista alertó este martes de la aparición de dos ejemplares de boca dulce o cañabota gris (Hexanchus griseus) en Cala Nova con «cortes en el cogote y la espina dorsal», unas heridas que, según asegura, son frecuentes en este tipo de casos y apuntan a que los animales fueron sacrificados una vez subidos a bordo.
Marilles recuerda que situaciones similares ya se habían producido en otros puntos de Mallorca, como Can Pere Antoni, Puerto Portals o el Molinar. «Todavía hay una minoría de pescadores que, en lugar de liberar estos animales, decide matarlos», lamenta la fundación en un comunicado.
La organización explica que la cañabota es un tiburón habitual en aguas profundas del archipiélago y que suele ser capturado accidentalmente por embarcaciones de arrastre que faenan en zonas de talud. Aunque reconocen que las maniobras de liberación pueden ser complejas, consideran que existen alternativas para evitar estas muertes.
En este sentido, Marilles reclama que todos los barcos dispongan de protocolos de liberación de animales vivos y que se registren las capturas accidentales de tiburones y rayas para poder mejorar las medidas de conservación.
La fundación también pide a las administraciones que aceleren la autorización de sistemas preventivos ya desarrollados por la propia flota balear. Entre ellos destaca una red de gran grosor que actúa como barrera dentro del arte de arrastre y que permitiría evitar que grandes animales queden atrapados en el fondo de la red.
Según la entidad, este tipo de episodios «devalúan» los esfuerzos realizados por buena parte del sector pesquero balear para avanzar hacia una actividad más sostenible, con menos días de pesca y mayor protección de los recursos marinos.
Marilles recuerda además que más de la mitad de las especies de tiburones y rayas del Mediterráneo están amenazadas y advierte de que la desaparición de estos animales tendría consecuencias directas sobre el equilibrio de los ecosistemas marinos.
Espero que el KARMA haga acto de presencia para estos miserables