El alcalde de Maó, Héctor Pons, acompañado por otros responsables de la implantación del puerta a puerta en Maó, recorrió la noche del lunes la zona en la que se ha empezado a implantar la recogida de basura puerta a puerta para comprobar 'in situ' el grado de cumplimiento del nuevo sistema.
Tras pasar por Borja Moll, Andrea Doria y la parte de Fort de l’Eau que hasta el domingo funcionaban todavía con contenedores, el edil ofrece una valoración positiva. «Comprobamos que había un buen número de cubos, bastantes de ellos decorados por la campaña realizada en las escuelas, aunque todavía queda gente que no los ha recogido. Además, todos los que comprobamos contenían envases, que es lo que tocaba el lunes».
Bolsas donde antes había contenedores
El alcalde reconoce que detectaron «algunos puntos» en los que había bolsas de basura, «donde ante se situaban los contenedores». Una situación que -asegura- ha sido la tónica habitual durante los primeros días de implantación en el resto de zonas de Maó donde ya funciona el puerta a puerta.
Héctor Pons ofrece una valoración positiva de esta nueva fase de implantación. Pero reconoce que las quejas y dudas evidencian que el sistema requiere un esfuerzo mayor para los vecinos que los antiguos contenedores.
«Si el puerta a puerta se hace como toca, funciona bien». Añade que los contenedores en muchas ocasiones «han sido un desastre» porque muy a menudo se han encontrado mezclados todo tipo de residuos. «La diferencia es que allí el problema se esconde debajo de la tapa».
Más implicación que los contenedores
En cambio con el puerta a puerta, «que nadie dice que sea perfecto», se necesita una «mayor implicación ciudadana» respecto al sistema de los contenedores. Algo que se traduce en datos y «en resultados contrastados».
Héctor Pons se refiere a cómo el porcentaje de residuos recogidos de forma separada ha pasado del 40 por ciento en 2024 al 49 por ciento en 2025, con una reducción de cerca de 1.000 toneladas de la fracción resto.
También destaca el hecho de que en los barrios de Maó con puerta a puerta la separación supera el 81 por ciento, mientras que en las zonas con contenedores en la vía pública se mantiene alrededor del 20 por ciento.
La prueba de fuego del sistema
Desde este lunes la recogida de basura puerta a puerta se aplica en los barrios de Andrea Doria, Borja Moll y la parte más poblada de la Avinguda Fort de l’Eau. Una zona con alta densidad de bloques de pisos que agrupa 1.700 viviendas, cifra que equivaldría a unos 5.000 vecinos.
En las horas previas al estreno del sistema se retiraron los contenedores antiguos y se instalaron unos noventa árboles (o postes) para cubos y seis módulos de colgadores de dichos recipientes.
Todavía este martes se han formado colas de vecinos frente a la caseta ubicada junto a la gasolinera en la Avenida Fort de l'Eau para retirar los cubos. En las últimas semanas un grupo de vecinos inició una recogida de firmas en contra del nuevo sistema, aunque a pie de calle se escuchan opiniones para todos los gustos.
En fechas recientes se han abierto, además, dos nuevas áreas de aportación de residuos para situaciones excepcionales, una frente al colegio Mare de Déu del Carme y otra en la calle s’Esperó del polígono.
Estamos hasta las narices de ti y de todos los tuyos. ¿LO COMPRENDES, héctor pons?