«Tengo una cuenta pendiente con Menorca. El año pasado viví la cara amarga de la carrera: me tuve que retirar en el kilómetro 70, a la altura de La Vall, por una lesión en el cuádriceps. Quedarme a las puertas me dejó una espina clavada pero también me enseñó mucho», nos relata para «Es Diari» el corredor ultra de Maó, Enric Pons, que acaba de anunciar su ambicioso calendario del 2026, en el que tiene marcado en rojo la Trail Menorca Camí de Cavalls. «Este 2026 vuelvo con la lección aprendida, mucho más preparado y más fuerte física y mentalmente. No voy solo a participar voy a terminar lo que dejé a medias», exclama tan ambicioso y directo como siempre Pons.
Y es que el menorquín ha anunciado estos pasados días sus cinco grandes retos de este nuevo año y que son la TransGranCanaria Maratón, la Trail Menorca Camí de Cavalls en sus 100 kilómetros, la potente y referente de este ‘mundillo’, OCC UTMB Finals, la Mallorca UTMB 50K y la ultra de los 3 Días de la Trail Ibiza.
El gran desafío de este 2026
«La OCC en Chamonix es la ‘joya de la corona’ de este año; es la final de las series mundiales y donde te mides con la élite mundial, por lo que la presión y la exigencia técnica son máximas», nos señala Pons. Sin embargo, «no puedo subestimar los 100k del Camí de Cavalls. Por distancia y dureza, ese será mi gran test de resistencia física y mental del año. Es el paso necesario para curtir el cuerpo antes de enfrentarme a los Alpes» analiza aún en frío pero muy meditado, ya que, «definir objetivos es el primer paso para hacerlos realidad.
Este 2026 viene cargado de grandes retos pero hay uno que brilla con luz propia: la OCC de UTMB. Será un honor y un desafío enorme competir en Chamonix contra los mejores», abunda un Pons cuya preparación empieza ya, «con un calendario diseñado para buscar mi mejor versión en cada distancia», dice, encontrándose el mahonés, «en un momento de madurez deportiva muy dulce. Físicamente, estamos construyendo una base sólida para aguantar la carga de kilómetros, respetando mucho los tiempos de recuperación para llegar fresco a final de curso», explica, cerrando que el mayor cambio es mental.
«Tener el billete para la OCC de UTMB ha sido una inyección de moral increíble. Cuando tienes un objetivo tan claro y ambicioso en el horizonte la cabeza te empuja incluso cuando las piernas pesan. Estoy muy motivado y enfocado», zanja.