El Hestia Menorca está obligado a ganar en su última salida del año. No hay otra opción posible si quiere evitar el coqueteo con el descenso, algo que evocaría a los fantasmas del pasado curso.
Un Club Melilla Baloncesto muy tocado por la mala racha de resultados que se ha llevado por delante a Mikel Garitaonandia quiere coger algo de aire ganando este domingo (18h) a los menorquines. Los cambios en los banquillos rivales no sientan bien al Hestia. La última que vez que se enfrentó a un equipo que había cambiado de técnico en la misma semana de partido, perdió.
Esta situación se produjo el pasado mes de noviembre contra un Palmer Basket (83-80) que dirigía Pablo Rosado, ayudante de un Marco Justo que había dimitido apenas unos días antes y que servía como transición entre el canario y el actual técnico del cuadro mallorquín, Lucas Victoriano. Los de Son Moix habían tocado fondo, pero contra los de Javi Zamora sumaron la primera de sus dos únicas victorias hasta la fecha.
Nuevo técnico y... ¿victoria?
El contexto invita a pensar en que existe un cierto paralelismo con lo que ocurre en el Javier Imbrod con Melilla. El cordobés Rafa Sanz fue anunciado como nuevo técnico del equipo este miércoles, mismo día en que Aketza Zubizarreta y Dani Terrón dirigían el partido de los melillenses en San Sebastián, donde cayeron con estrépito frente a Inveready Gipuzkoa (84-62).
Tras este primer partido desde casa, el exentrenador del Lobe Huesca La Magia se estrenará ahora contra el Hestia Menorca en casa. Al calor de su afición, el conjunto norteafricano ha mostrado su cara más competitiva, sumando además sus dos únicos triunfos hasta la fecha en esta campaña: SúperAgropal Palencia y Palmer Basket. Y contra el Hestia espera sumar el tercero.
«Menorca es un equipo contra el que tenemos que jugar con mucha inteligencia. Tenemos que ser capaces de leer bien sus diferentes propuestas en defensa», apunta Rafa Sanz. «Va a ser un partido difícil, duro, con poco tiempo para nosotros para prepararnos, pero espero que la ilusión, las ganas, el deseo y la valentía puedan con la falta de tiempo y seamos ya desde el primer día un equipo competitivo y que vaya a por la victoria de frente», asevera.
Por su parte, los menorquines se agarran a su calidad diferencial en el perímetro y a su único antecedente en la ciudad autónoma: victoria 74-92 en abril de 2024 que acercaba a los menorquines a la permanencia en su primer año en la categoría.
A ver si el Hestia hace lo mismo cambiar de entrenador y empezamos a ganar partidos, porque equipo aunque descompensado hay.