El encuentro entre Atlético Villacarlos y Sporting de Mahón estaba a punto de llegar a su fin en con un 1-3 a favor del conjunto dirigido por Jordi Pons Gregorio en el minuto 92. Sin embargo, una falta a destiempo y fuera de lugar por parte de un jugador del conjunto mahonés, la cual se puede considerar una agresión en toda regla a tenor de las imágenes, desató una respuesta aún más lamentable en forma de otra agresión por parte de un jugador del Villacarlos.
La cosa fue a mayores hasta convertirse en una vergonzosa y más que reprochable batalla campal. Pese a que el encuentro estaba muerto y a punto de finalizar, el colegiado Daniel Hidalgo Fuster lo dio por suspendido. La magnitud de la bronca fue tal que la Guardia Civil se vio obligada a intervenir, manteniéndose en el Municipal de Es Castell hasta una hora después de la finalización del choque.