El encuentro que en la tarde de este sábado, correspondiente a la jornada 12 de la División de Honor de Menorca y que jugaban en Es Castell el Atlético Villacarlos y el Sporting no pudo llegar a su fin, con 1-3 en el marcador a favor del conjunto dirigido por Jordi Pons, a consecuencia de unos graves incidentes que provocaron su suspensión en el minuto 9 por parte del colegiado, Daniel Hidalgo.
Tal como avanzó ayer este diario, una falta a destiempo y fuera de lugar por parte de un jugador del conjunto mahonés desató una respuesta aún más lamentable en forma de otra agresión por parte de un jugador del Villacarlos. Todo ello derivó en una batalla campal que provocó el final precipitado del choque, dejando unas imágenes para la reflexión y ante las que ha respondido ya la Federació de Futbol de les Illes Balears (FFIB), que ha asegurado que actuará con «máxima firmeza» ante estos hechos.
La cosa fue a mayores hasta convertirse en una lamentable batalla campal de la que fueron testigos los espectadores y quienes estaban en el campo de Es Castell. Pese a que el encuentro ya estaba a punto de finalizar, el colegiado Daniel Hidalgo lo dio por suspendido ante la magnitud de los hechos, que obligó a intervenir a la Guardia Civil, que se desplazó hasta el terreno de juego, manteniéndose atentos los efectivos a cualquier incidencia en el Municipal de Es Castell y su perímetro hasta una hora después de la finalización del choque.
«Los hechos ocurridos son completamente inadmisibles, contrarios a los valores fundamentales del deporte y absolutamente incompatibles con el fútbol que defiende y promueve esta Federación», afirmaba la FFIB en un comunicado oficial toda vez que conoció los hechos, mostrando las imágenes de los mismos. «La Federación actuará con la máxima firmeza, rigor y fuerza, poniendo todos los hechos al conocimiento de los órganos disciplinarios responsables y cooperando plenamente para cumplir todas las responsabilidades que sean relevantes, sin excepción», proseguía la territorial, que de la misma manera que alentaba «a cualquiera que haya sido testigo y tenga alguna información valiosa a ponerla al conocimiento de la FFIB a través del programa PUFS (Por un Fútbol Seguro) estrenado hace apenas 10 días».
Sempre el Villacarlos, tancat un mes i obriran els ulls.