Una vez conocida la resolución del Comité de Competición acerca del violento episodio vivido en el tramo final del Atlético Villacarlos - Sporting de Mahón, el cual quedó suspendido con un resultado final de 1-3, el presidente de a Federació de Futbol de les Illes Balears (FFIB), Jordi Horrach, realiza una valoración positiva de los castigos impuestos.
«A principio de temporada acordamos que las sanciones por este tipo de hechos debían ser duras, sobre todo por agresiones: ya sea a rivales, entrenadores, árbitros o cualquier persona», arranca el mandamás.
«Tenemos que seguir en esta línea, que creemos que es la línea correcta y la que nos demanda la sociedad balear. Tenemos que luchar contra esta lacra que es un cinco por ciento de nuestro fútbol, pero es un cinco por ciento que hace mucho ruido. Nuestra labor y compromiso social es acabar con esta violencia en cualquier lugar de Balears», prosigue.
«Esta vez ha pasado en Menorca, pero también ocurre en Mallorca, en Eivissa... por eso hay que ser contundentes con las sanciones», insiste. En ese sentido, el máximo mandatario de la Federación explica que los dos clubes implicados pueden eludir la sanción económica impuesta, la cual se aproxima a los 200 euros, si ayudan en el proceso de identificación de las personas que, desde la grada, se sumaron a la trifulca, tal y como recoge el acta arbitral.
«El Villacarlos y el Sporting de Mahón han emitido un comunicado en el que agradezco que condenen la violencia, pero también agradecería que entre todos comenzáramos a implicarnos en su erradicación», añade. «O luchamos todos contra la violencia y somos contundentes, o la Federación, si va completamente sola, no podrá hacerlo. Es un trabajo de todos y todos tenemos que hacer autocrítica:jugadores, clubes y Federación debemos ser ejemplares. Cada uno sabe lo que tiene en su casa y hay que ser consecuentes», remata.
Una «exageración»
Al ser consultado por este diario, el Atlético Villacarlos declinó hacer cualquier tipo de valoración remitiéndose a su «comunicado en redes sociales» y a sus «recursos ante el Comité de Competición y el Comité de Apelación».
Por su parte, el presidente del Sporting de Mahón, Luis Sintes, sí que accedió a hacer una valoración de lo que considera una sanción «exagerada». «Soy el primero que no quiere violencia en los campos de fútbol, pero 14 partidos a nuestro jugador y 12 al otro... Es una exageración. Que les metan seis y cinco, respectivamente, sí. A los demás tienen que hacerles lo mismo», explica.
Además, resta hierro a la batalla campal vivida en el Municipal de Es Castell. «Parece que hubo sangre y solo fueron cuatro empujones. Así de claro. Saltó gente al campo por nuestra parte y la del Villacarlos, está muy mal y espero que no pase nunca más, pero tampoco hubo puñetazos», añade. Al ser preguntado por el puñetazo que precisamente profiere el jugador local, Sintes considera que es una reacción normal ante una «entrada fea». «El chico se levantó y, si has jugado a fútbol, tú le metes un empujón y otro le pega. Son cosas que pasan en el fútbol. No en Primera División, pero sí en el fútbol amateur», asevera sin tapujos.
Por último, Luis Sintes es crítico con la sanción de dos meses impuesta a su entrenador, Jordi Pons Gregorio. «No pegó a nadie. Si dijeras ‘es que ha insultado a jugadores del Villacarlos’, pero no hizo nada. Que le metan dos o tres partidos, vale, pero esto es terminar la Liga», opina. El presidente sportinguista también afirma, con razón, que otros técnicos sancionados la eluden fácilmente. «En teoría cumplen sanción, pero cada semana están en el campo», afirma. Al ser cuestionado por ello, Jordi Horrach afirma que es responsabilidad de las entidades y los colegiados que no puedan acceder al recinto durante el tiempo de sanción.
«El Villacarlos y el Sporting somos los primeros que hemos pagado la novatada», sentencia el presidente del club mahonés, quien condena los supuestos comentarios racistas realizados en la banda por parte de algunos espectadores contra uno de sus jugadores y que el linier no habría oído.
Este señor es el principal culpable de lo que esta pasando en Menorca, ya que de él dependen los estamentos , como la JIM y el Colectivo Arbitral.