El ya exentrenador del Real Mallorca, Jagoba Arrasate, ha estado acompañado por toda la plantilla en la que ha sido su marcha como técnico del conjunto bermellón. Con semblante serio y emocionado, el técnico admitió precisamente que durante estas últimas horas estaba tranquilo, pero que el pulso se aceleró cuando vio a los futbolistas y a todos los medios en la rueda de prensa de despedida.
«Estoy emocionado y nervioso con tanta gente a la que quiero. Quiero agradecer la posibilidad que me dieron de entrenar al Mallorca, conocer a gente maravillosa de la dirección deportiva, de club, jugadores y también afición y como uno tiene familia e hijos y quiero agradecer a estos mallorquines que nos han acogido, esos padres del cole, de extraoescolares que nos habéis hecho la vida más fácil» explicó.
Sobre su estado de ánimo manifestó que se marcha con la «conciencia en su sitio». «Estoy bien, tengo mucha pena porque al final esto se acaba y vine con mucha ilusión, me voy en paz, con la conciencia en su sitio. Ayer entrenamos y a la hora de cenar me llama Pablo (Ortells) me junto con él y me comunica la decisión. Fue difícil, emotivo por parte de los dos también y es que a nadie le gusta, pero no hay que darle más vueltas, cuando nos fichan no pedimos explicaciones y cuando nos vamos no hay que buscar tres pies al gato. Somos tercos los entrenadores y pienso que podemos ganar a la Real y salir del descenso, pero hay que entender y acatar la decisión del club», afirmó.
Arrasate explicó que cuando llegó su objetivo era un plan, pero este no ha podido tener continuidad. «Con el tiempo y desde la distancia y otra perspectiva mi análisis puede ser diferente, ahora mismo cuando termina tienes muchas emociones y pensamientos y no es fácil acertar con el diagnóstico, el proyecto era potente, de tres años, queríamos ser un equipo que presionara, vertical, empezamos construyendo algo y no hemos podido seguir haciéndolo. Con el tiempo tendré la respuesta ahora no, no hemos acertado y seguir construyendo lo que se ideó. Tenía mucha ilusión pero no ha podido ser. Hay que desdramatizar, puede pasar que las cosas no salgan por mucha ilusión que vengas».
«Inesperado»
El técnico calificó de «inesperado» el cese como entrenador del Mallorca. «Ha sido un poco inesperado, siempre piensas en el siguiente partido en cómo puedes ganar, pero entiendo que la dinámica no era buena y cuando estás en descenso se activan todas las alarmas, no me lo esperaba pero lo puedo entender», añadió. «Ahora tendré tiempo para analizar y no estoy contento del trabajo porque esperaba más de mí en este proyecto. Hay que saber por qué, la idea inicial iba bien, el año pasado no terminamos bien y este año no le hemos dado la vuelta. La vida no te da lo que quieres pero te da lo que necesitas y yo tal vez necesitaba esto para seguir creciendo», reflexionó el ya exentrenador del Real Mallorca.
Sobre el vestuario de Osasuna y con el que ha trabajado en la Isla, dijo: «Cada vestuario es diferente. Venía de 6 años en Osasuna, ahora veo que están casi todos los jugadores aquí y he sentido su apoyo, hay un vínculo personal con ellos para mí siempre lo personal va por delante y hay que agradecerles, lo importante es que apoyemos a los jugadores y que consigamos el objetivo que perseguimos», subrayó.
«Para Pablo (Ortells) no ha sido fácil esta situación y lo que vivimos ayer nos lo quedamos los dos, podía esperar otras cosas para hacer aquello que queríamos hacer, tengo que mirarme a mí mismo, analizar… igual necesitaba algo así para conocer otro vestuario y otras necesidades. Me va a hacer mejor, he sufrido muchísimo este año desde que empecé a entrenar y me lo llevo conmigo. Ahora lo más importante es apoyar al entrenador que venga y a los jugadores».
Sobre si su marcha obedece a que no ha sido un entrenador polémico y que destituirle era lo fácil en este contexto, el técnico dijo: «Si alguien piensa que soy buena persona es mejor, soy hombre de club y lo que tengo que hablar lo hablo de puertas para adentro, allí hablo, si alguien piensa que soy buena persona es el mejor halago más allá de que esto pueda traer otras cosas».
El preparador vasco insistió en que esta experiencia tiene que servirle a él para aprender. «Me ha ido muy bien y cuando te va bien crees que es lo que hay que hacer, tengo unos valores y unos principios y pensaba que utilizándolo aquí iría igual pero cada sitio tiene su identidad, tengo que aprender, tengo que cambiar alguna cosa. No ha funcionado pero no me achaco nada porque empeño trabajo y sacrificio no ha faltado».
Jagoba no duda dela capacidad de la plantilla para mantenerse en Primera. «Es un grupo capaz de conseguir la permanencia y estoy convencido y espero estar aquí el día del partido ante el Oviedo y darles un abrazo también», dijo.
La espina que se lleva clavada es la de no poder hacer realidad la hoja de ruta que tenía en su mente cuando llegó a la Isla. «No he podido cumplir con la idea que tenía de juego de presionar, ser verticales y no hemos podido serlo y este año cuando lo hemos sido, fuimos vulnerables, encajando goles con facilidad. Los que me conocen saben cómo ha sido el día a día y cómo hemos entrenado. Venimos a una cosa, construimos, iba bien y no hemos podido darle continuidad», precisó. También añadió sin entrar en detalles que «la plantilla tiene más de lo que hemos sacado, me quedo con eso».
La falta de calma ha sido también el detonante durante todo este curso. «Tranquilidad mucha no ha habido en varios frentes, pero es normal con un club con tantos años. Ahora hay que ceñirse solo al tema deportivo, estamos en una situación delicada, queda un tercio de temporada y hay que apoyar a los jugadores, animar e intentar lograr la salvación. Es lo más importante», puntualizó.
Sobre la explicación que le dio el club para tomar esta decisión, el técnico dijo: «Un poco la idea es que el equipo necesita una reacción, analizando el tema deportivo y esa es la razón que se me esgrime». También hizo referencia a la crisis con Dani Rodríguez de principio de temporada, momento que calificó como uno de los más amargos del curso, junto con el de su destitución. «En esa situación hubo tres perdedores, Dani yo y el club, eso fue un momento muy complicado», afirmó.
En lo deportivo ha habido pocos momentos agradables. «El sufrimiento ha sido muy complicado porque sufrimos desde pretemporada, verlo en descenso es continuo sufrimiento ves a la familia pasarlo mal. Me da mucha pena y me veía capacitado, es una liberación también, pasas de sufrir, a un impás, la vida en ocasiones te da lo que quieres y otras lo que necesitas, tal vez necesitaba este paso por aquí conocer otro vestuario otra manera de gestionar y a eso me refería. Cuando firmé lo hice muy ilusionado y que el proyecto sería de otra manera, empezando por mí» , concluyó no sin antes contestar a la pregunta de si el presidente Andy Kholberg le había llamado. El entrenador dijo que no.
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