El menorquín Rafel González Pons es uno de los mayores prospectos de las MMA baleares y un gran motivo para ilusionarse de cara al futuro de las Artes Marciales Mixtas españolas, uniéndose a otros grandes nombres insulares del ‘mundillo’ de la lucha libre como Ignacio Capella o Fabián Sintes, en un momento de forma espectacular como ha ido demostrando últimamente.
El ciutadellenc Rafel González, de apenas 22 años de edad, ejerce en la actualidad como entrenador y peleador de K1 y MMA, después que de pequeño también practicara kárate. El luchador menorquín acumula cuatro combates en total y los cuatro los ha ganado; dos de ellos por KO. Su última pelea fue contra Franco Josia un luchador muy duro y con bastante experiencia, al que derrotó González en el Menorcan Warriors 2025 celebrado en el Recinte Firal de Maó.
Ahora el ciutadellenc dará el gran salto a profesional, convencido de que es el momento y de sus capacidades y cualidades para dar este gran paso al profesionalismo.
La ambición al poder
Sin parar prácticamente para nada de ejercitarse en estas fiestas navideñas y con la mente puesta única y exclusivamente en este decisivo paso que dará este 2026 para estar ya con los mejores de las MMA, ayer González explicaba a «Es Diari» que, en realidad, «mi carrera en amateur no ha sido muy extensa, pero durante todos los combates me he visto muy bien y muy preparado, hasta ahora. Todos mis rivales tenían en principio más experiencia que yo y ha salido todo como esperábamos hasta la fecha», señala muy convencido el insular, cuya decidida intención pasa por, «ser mejor cada día y cada vez que suba a la jaula sea más importante que la anterior».
Rafel González, muy asesorado para ser profesional por gente de su absoluta confianza como su paisano Frank Muñoz o Marcos Venancio, nos relata qué cambiará a partir de ahora con la competición y puesta a punto en las Artes Marciales Mixtas. «Básicamente, lo que cambia de amateur a profesional– al menos en K1– es que se puede golpear con la rodilla a la cara, son tres asaltos de tres minutos y solo peleamos con guantes, sin espinilleras ni nada», detalla el ciutadellenc, en pleno análisis de las MMA. Un deporte que también le condicionará su vida: «Lo que cambia en mi vida es la ilusión de poder dar este salto de calidad tan pronto», exclama, a sus 22 años.
El 7 de febrero
El día marcado en rojo para el insular y para las MMA menorquinas y nacionales será en Mallorca, este próximo 7 de febrero, si bien el rival aún no sabe exactamente quién será. «Pero no cambia nada más que el nombre, las ganas son las mismas. Cada pelea es un nuevo reto diferente y este es muy especial», admite para este diario. «Para mí, en lo personal, no cambiará nada. Soy una persona que le gusta hacer las cosas bien, por lo que siempre he dado lo mejor que he podido y de cara a la preparación, para mí, no hay cambio».
González, cuyo reto será ahora, «ser mejor cada día de lo que era ayer y perseguir mi éxito de cara al futuro en este mundo», se autodefine como un luchador que «ama y siente cada respiración para cada movimiento. Para mí va más allá de una imagen, dinero o fama. Es algo que sale dentro de mí y quizás mi punto débil es que no sé estarme quieto», dice, entre risas, siempre a su lado, Frank Muñoz, «que aparte de ser profesional también fue campeón del mundo en K1».
Y a su lado, como peleador profesional activo, Marcos Venancio, «preparándonos los dos para este evento HIT 3». ¿Un sueño en las MMA? «Mi mayor sueño, como el de muchos otros, es ser campeón de la UFC y lucharé para que así sea», suspira. Más a corto plazo, repite, «ser mejor día a día, la mejor estrategia para construir poco a poco, pero con buenos cimientos y estructuras. Para mí no solo cuenta las horas que inviertas en el entrenamiento, al final del día tienes toda tu vida estructurada por y para la pelea y cada detalle cuenta», zanja.
TribuleteNo ho miris i aclarit.