La selección española de fútbol sala quiere reconquistar este sábado la corona europea una década después de su último título continental y enfrente tendrá a Portugal en el Arena Stožice de Liubliana (Eslovenia), a las 19.30 horas.
Los portugueses han ganado los dos últimos Europeos y la última vez, en este mismo escenario, se impusieron a España en 2018 por 3-2 en la primera de las dos finales que han protagonizado las dos selecciones, ya que en el otro precedente ganó el combinado español en 2010 por 2-4.
España y Portugal han cumplido los pronósticos que las consideraban las dos favoritas para luchar por el título y en la Eurocopa de Lituania, Letonia y Eslovenia han dominado con autoridad primero sus grupos y después los cruces de cuartos de final y las semifinales, después de haber llegado de una decepción en el Mundial de Uzbekistán 2024, en las que fueron eliminadas en octavos.
La selección española, que domina el palmarés de la Eurocopa con 7 títulos en sus vitrinas, quiere acabar con esa travesía del desierto que le ha llevado a no levantar un trofeo desde la cita continental de 2016, cuando se impuso por 3-7 a Rusia en el Arena de Belgrado (Serbia) con el gol de Álex y los dobletes de Miguelín, Pola y Rivillos, el único superviviente del equipo español en la actualidad y que desempeña una función importante para Jesús Velasco.
El seleccionador, que llegó al cargo el 1 de noviembre de 2005, desea cerrar el círculo de éxito, porque su debut fue en un amistoso, precisamente contra Portugal, con victoria por 0-1 en la localidad portuguesa de Sines, con gol anotado por Esteban, actual jugador del Jaén Paraíso Interior.
Jesús Velasco, con un equipo en el que se combina la juventud y la experiencia con la calidad y el compromiso quiere acabar con el reinado en el el Arena Stožice de Liubliana, el mismo palacio de los deportes donde 8 años antes, en 2018, se le escapó el título ante Portugal en la prórroga (3-2) después de ir ganando (1-2) con los goles de Tolrá y Lin, en un equipo en el que sólo sigue Adolfo, el ala del Barça.
Además, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, ya se encuentra en Liubliana (Eslovenia) para acompañar y animar a la selección. A su llegada a la capital eslovena, el máximo dirigente del fútbol español quiso estar cerca del equipo y mantuvo un breve encuentro con los jugadores y el cuerpo técnico, a quienes trasladó su reconocimiento por el excelente campeonato desarrollado.
«La moral está muy alta. Estamos muy orgullosos por lo que se ha hecho y ahora falta rematarlo. Es un momento muy importante para todos y hay que disfrutarlo», señaló Louzán, quien destacó el trabajo y la ambición del grupo dirigido por Jesús Velasco a lo largo del torneo, según destacó a los medios oficiales de la RFEF.
El presidente subrayó también el valor de alcanzar una nueva final continental y la dificultad del reto que espera ante el combinado portugués.
Tal y como se comprometió en el acto de despedida de la selección en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, Louzán presenciará en directo el encuentro que decidirá el campeón de Europa. La final contará además con la presencia del presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin, al frente de la representación institucional.
España afronta su décima final en un Campeonato de Europa de las trece ediciones disputadas hasta la fecha, tras completar un recorrido impecable. Los españoles lograron el pleno de victorias en la fase de grupos frente a Eslovenia (1-4), Bielorrusia (0-2) y Bélgica (10-3), antes de eliminar con autoridad a Italia en cuartos de final (4-0) y a Croacia en semifinales (2-1).