El pianista menorquín Marco Mezquida regresó este domingo una vez más al emblemático escenario del Palau de la Música Catalana. El artista, en doble sesión de mañana y tarde, salió a escena como uno de los protagonistas del estreno de «Judici a Gesualdo». Un repertorio que el músico cerró con una sorpresa, otro estreno, el de la pieza «Alam», una partitura «dedicada al dolor que tantos hemos sentido por esta barbaridad de genocidio que Israel ha cometido contra el pueblo palestino en Gaza», explicó el mahonés en redes sociales.
Canales que aprovechó para dejar el siguiente mensaje: «Tal es el dolor, la frustración y la impotencia que he sentido por tantas muertes de civiles inocentes, miles y miles y miles de niños y niñas, jóvenes y de todas las edades asesinados por el despiadado ejército israelí bajo las órdenes de la cúpula sionista, que a todos los fallecidos y los centenares de miles de heridos, a todos ellos he querido dedicar esta pieza y esta energía sonora dolorosa deseosa de paz amor y respeto al pueblo palestino».
La pieza, cuya traducción es ‘dolor’, puso el colofón a un concierto que, como explica el propio Mezquida, «contiene la música excelsa del compositor renacentista italiano Carlo Gesualdo, Príncipe de Venosa, que compuso unos madrigales visionarios con una sofisticación musical sin parangón». Espectáculo en el que compartió protagonismo con el Cor de Cambra del Palau de la Música Catalana, Paula Blanco (actriz y dirección de escena), Ignasi Guasch (actor) y Xavier Puig (dramaturgia y director).
Otro oportunista que no pierde la ocasión de sumarse gustosamente al main stream pro Hamás.