El aumento indiscriminado de vertidos ilegales en el entorno urbano y en el rural de Alaior ha propiciado una campaña de vigilancia intensa por parte del Ayuntamiento para sancionar con multas a todos aquellos que no realicen una gestión correcta de los residuos y voluminosos.
Está prohibido arrojar objetos voluminosos y restos de poda y de obra en espacios no habilitados. Las sanciones previstas actualmente pueden llegar hasta los 350 euros por esos comportamientos incívicos.
La vigilancia se llevará a cabo en principio sobre los puntos donde suelen aparecer los vertidos para proponer las sanciones pertinentes. Además, se aumentarán los carteles informativos y señales en el entorno rural recordando las prohibiciones.
El alcalde José Luis Benejam justifica estas medidas «para concienciar a este colectivo minoritario de que no hace las cosas bien al abandonar o tirar residuos allá donde no corresponde», afirma.
En la calle Pedro Tudurí de San Luis cada día vierten aguas, al parecer las autoridades esperan que algún buen ciudadano lo denuncie, no seria la primera vez