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El instituto Pasqual Calbó, finalista de los premios de ecoinnovación de la Fundación Endesa

El proyecto presentado es 'Recuperar la fertilitat: regenerant el sòl'

Alumnos del instituto, en una playa

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El instituto Pasqual Calbó i Caldés de Maó es uno de los 16 centros educativos finalistas de los premios a la ecoinnovación de la Fundación Endesa y la Fundación Sociedad y Educación, que competirán por uno de los siete galardones que ambas entidades entregan este año en la sexta edición de los galardones.

El proyecto presentado por el instituto menorquín es 'Recuperar la fertilitat: regenerant el sòl'. El resto de finalistas de esta edición pertenecen a las Comunidades Autónomas de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, Comunitat Valenciana, Navarra y Galicia.

Con esta iniciativa, la Fundación Endesa, en colaboración con Sociedad y Educación, quiere destacar proyectos promovidos por los centros educativos que muestran la responsabilidad, el compromiso y la cooperación en la preservación, protección y prevención de la biodiversidad y el entorno.

«El nivel de todos los proyectos aumenta año tras año, y cada vez es más difícil elegir a los mejores. No hay ninguna duda del enorme compromiso e implicación de los estudiantes y docentes de nuestro país con la biodiversidad, el entorno, y para conseguir un mundo mejor», ha destacado este jueves la responsable del proyecto de la Fundación Endesa, Alba Padillo.

Los miembros del jurado y los evaluadores de los 172 proyectos presentados en esta sexta convocatoria han destacado lo gratificantes y enriquecedoras que son estas experiencias educativas que aumentan el conocimiento y la concienciación medioambiental de alumnos y profesores.

Prueba de esto es la amplitud y variedad de campos a los que hacen referencia estos proyectos, siempre con el cuidado de la biodiversidad como enfoque principal.

De este modo, se han abordado temas como la ciencia ciudadana, el valor de la observación directa, la cooperación, la conciencia medioambiental a través de los ODS y sus metas, las propiedades de los ecosistemas y el conocimiento de nuevas especies, la preservación de semillas en peligro de extinción, el desarrollo de bioindicadores y de biosensores para medir la salud del entorno, además de las técnicas de autoconsumo y de gestión de recursos, así como la generación de sistemas agroforestales biodiversos.

Estos galardones han beneficiado hasta hoy a más de 198.000 estudiantes de todo el país en sus seis ediciones, que han mostrado su creatividad, capacidad de innovación e implicación con el cuidado y preservación del entorno y la biodiversidad. Durante las seis ediciones, han participado cerca de 1.000 centros educativos con casi 1.200 proyectos.

Los mejores proyectos de las seis ediciones se reunirán en la Bioteca, un reponedor de prácticas e iniciativas ambientales emprendidas en escuelas de toda España, con el fin de servir de inspiración a quienes aspiren a «transformar las economías y sociedades para hacerlas más inclusivas, más justas y más respetuosas con la naturaleza».

La directora de desarrollo de Sociedad y Educación, Lola Velarde, ha afirmado que «a la triple emergencia planetaria, el clima, la pérdida de hábitat y la contaminación, los alumnos responden con creatividad y entusiasmo, con trabajo científico y con compromiso, para influir en sus comunidades locales».

La dotación de los premios para cada una de las tres categorías consiste en una aportación económica para los centros ganadores. En la primera y segunda categoría el valor del premio para el equipo ganador es de 2.000 euros y de 1.000 euros para el finalista, y en la tercera categoría es de 4.000 euros para el ganador y 1.000 euros para el finalista.

Igualmente, el jurado podrá otorgar una mención especial por mérito singular al proyecto que destaque por su impacto social, y contará con una dotación de 1.000 euros.

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