En Ciutadella, las quejas vecinales en el barrio de Dalt sa Quintana han logrado su efecto, por lo menos de forma parcial. Apenas unos días después de que trascendieran públicamente sus denuncias, los promotores de la unidad de actuación 44 han sustituido las vallas que impedían el paso, tanto en la calle Santa Bàrbara, como en la de Marino Benejam, por grandes jardineras, que impiden el paso de vehículos, pero no así de viandantes.
Los vecinos reclamaban que el espacio público se reabriera en estas dos calles, del mismo modo que lo está la plaza Quintana de Mar, al entender que la apertura parcial respondía a los intereses de los promotores y del centro cultural allí situado. Incluso, denunciaron y aportaron fotos de alambres de espinos colocados en el vallado de la calle Santa Bàrbara, que la Policía Local obligó a retirar con rapidez una vez tuvo constancia, por el peligro que entrañaba para los peatones.
A la espera
Por otro lado, desde el Ayuntamiento de Ciutadella, la concejal de Urbanismo, Sandra Moll, manifestaba ayer estar a la espera de que los promotores convoquen al Ayuntamiento para solicitar la recepción de las obras. En ese momento, el Consistorio deberá realizar la inspección previa para comprobar que las obras se corresponden con el proyecto aprobado en su día. Tal como apuntaron fuentes de la promotora días atrás, se espera que el trámite pueda realizarse este mes de agosto.
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