El Hospital Mateu Orfila ha mejorado la atención a niños que requieren cuidados paliativos, aquellos que tienen enfermedades graves incurables, como las neurodegenerativas, o patologías crónicas complejas que amenazan o limitan su vida. Para ello ha reforzado la coordinación con la Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos (UCPP) ubicada en el Hospital Universitario Son Espases.
Esta unidad atiende actualmente a unos ochenta pacientes en las Illes Balears, cuatro de ellos en Menorca. El doctor Gabriel Moreno, jefe del Servicio de Pediatría del 'Mateu Orfila', explica que el objetivo primordial de este refuerzo es optimizar la asistencia a estos pacientes y a sus familias mediante la creación de circuitos de coordinación permanentes con los especialistas de la unidad autonómica.
Tres profesionales de referencia
Como primera medida, se ha constituido un equipo de tres profesionales que actuarán como referentes en Menorca: los doctores Pablo Riberi y Cecilia Ortega, junto a la enfermera Macarena Cívico. Además, se prevé la movilización periódica de especialistas para garantizar una atención completa y constante, tanto en el ámbito hospitalario como en el domicilio del paciente.
El refuerzo se inició con un curso de formación el pasado viernes para profesionales sanitarios de Menorca. Tres miembros de la UCPP impartieron la capacitación, que abordó las particularidades de esta disciplina. Su objetivo es garantizar la calidad de vida de los niños y sus familias, cubriendo las dimensiones física, emocional, social y espiritual. Los participantes aprendieron a identificar necesidades, gestionar síntomas y coordinarse con el equipo autonómico.
La capacitación en el Hospital Mateu Orfila se enmarca en el nuevo modelo de atención paliativa pediátrica del Servicio de Salud, operativo desde el 1 de octubre. Este sistema, en Menorca, garantiza una atención continuada las 24 horas.
El doctor Asier Llona, de la UCPP, subrayó que «los cuidados paliativos pediátricos no son solo para la etapa final de la vida, sino que empiezan desde el diagnóstico de una enfermedad grave y acompañan al niño y a la familia durante todo el proceso». Su meta es que «los niños puedan vivir con el máximo confort y dignidad, manteniéndose en su entorno habitual —casa, escuela y comunidad—, con el apoyo sanitario necesario».
Me parece muy bien, gracias y sigan está senda.