La sanidad pública afronta el mayor paro de médicos y facultativos en años, cuatro jornadas consecutivas desde hoy hasta el viernes, y con el conflicto por el Estatuto Marco de la profesión enquistado. «Hemos retrocedido, incluso hay mejoras que se introdujeron el pasado junio, en cuanto a jornadas de trabajo más razonables, que las guardias fueran voluntarias o que se pagaran como una hora ordinaria, que en el último borrador que plantea el Ministerio se han retirado, ha afirmado el delegado del Sindicato Médico de Baleares (Simebal) en Menorca, Claudio Triay.
Lo que más duele a los profesionales es que la ministra de Sanidad, Mónica García, «es una compañera médica que ahora nos deja abandonados», se queja Triay, quien recuerda que «hace cinco años encabezaba las protestas por unas jornadas laborales razonables y el reconocimiento a la profesión médica, y ahora lo ignora completamente», una doble vara de medir que decepciona al sector.
Los primeros datos de seguimiento de la huelga hoy martes, según los convocantes Simebal-CESM (Confederación Española de Sindicatos Médicos) y Sindicato Médico Andaluz, confirman una participación masiva y un ambiente claro, «los facultativos están dispuestos a sostener un conflicto de largo recorrido si el Ministerio no ofrece una respuesta inmediata y efectiva a las reivindicaciones planteadas», señalan en una nota de prensa.
Cifras de seguimiento
En Balears cifran el seguimiento global en hospitales en un 85 por ciento, destacando el Servicio de Anestesia donde se ha alcanzado el cien por cien; en las consultas de Atención Primaria el efecto de la huelga ha sido heterogéneo debido a la presión asistencial por la epidemia de gripe y a los amplios servicios mínimos, que los médicos tachan de «mucho más desproporcionados» que en el último paro de octubre, afirma Claudio Triay, en algunos departamentos son de la totalidad de la plantilla.
En los centros de salud se estima un seguimiento del 65-70 por ciento y Simebal destaca como «especialmente significativa» la participación de los Médicos Internos residentes (MIR) y el apoyo también de los estudiantes de medicina, en el ámbito académico.
En Menorca los médicos y facultativos se han vuelto a manifestar, a primera hora de la mañana, a las puertas del Hospital Mateu Orfila, para expresar su malestar, una concentración numerosa pese a que los jefes de servicios se encontraban en esos momentos reunidos con la dirección del Área de Salud, se producía el pase de guardias y otros profesionales estaban cubriendo los servicios mínimos en áreas sensibles como el quirófano.
Piden comprensión a los pacientes
El delegado de Simebal, Claudio Triay, ha pedido comprensión a los usuarios por las molestias de la huelga pero al mismo tiempo ha asegurado que «tenemos que concienciar a la población de que la atención que se presta no es la adecuada con estas jornadas», que los sanitarios consideran maratonianas.
Por otro lado, el IB-Salut ha lanzado un aviso genérico en diversas plataformas digitales para avisar a los ciudadanos de que sus consultas pueden verse alteradas. No es posible saber con certeza qué consultas o pruebas pueden cancelarse debido al derecho de los trabajadores a sumarse al paro sin necesidad de avisar, siempre y cuando no se trate de un servicio mínimo o de asistencia vital, como oncología, hematología médica y radioterápica, cirugía oncológica, urgencias, diálisis, hospital de día y farmacia hospitalaria, todas ellas áreas con servicios mínimos del cien por cien.
Oscar FormidablePrimero: la normativa de una OPE debería exigir un tiempo mínimo, pongamos de cinco años, antes de optar a una excedencia voluntaria. Segundo: habría que preguntarse qué porquería de condiciones ofrecen para que la mitad pida la excedencia al día siguiente.